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Entidades de l’Horta critican que Grezzi «imponga» transbordos de sus buses a la EMT

Asociaciones de vecinos recriminan al edil que alegue contra el contrato de autobuses metropolitanos que licitará la conselleria

Uno de los autobuses afectados, en el centro de València. | L-EMV

La Plataforma pel Transport Públic de l’Horta Sud, que agrupa a asociaciones vecinales de cinco municipios, ha criticado que el Ayuntamiento de València pretenda que los autobuses metropolitanos que entran en la ciudad se paren en grandes vías de acceso y las personas que viajan en ellos bajen y hagan un transbordo a los buses de la EMT.

Así lo manifestó el presidente de la Plataforma, José Luis Sanz, al concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, durante la jornada de reconstrucción comarcal que organizó la Fundació Horta Sud con la Mancomunitat de esta comarca.

Sanz realizó esta crítica al haber detectado que el área de Grezzi alegó al contrato de los autobuses del área CV-106 «València Metropolitana Oest», que afecta a cuatro grandes líneas que dan cobertura a Alaquàs, Aldaia, Xirivella y el Barrio del Cristo, en su conexión entre ellas y con València. El consistorio del «cap i casal» pretendía que los autobuses que penetran por la avenida del Cid, en lugar de avanzar hasta el centro de la ciudad, se quedaran a la entrada (hasta el tramo que ya es término municipal de València) y allí la ciudadanía de l’Horta Sud tuviera que hacer un transbordo para coger un bus municipal de la EMT.

La razón técnica que alegaba Grezzi es que «el número de paradas excede a las tradicionalmente toleradas por el ayuntamiento desde 1971». Por ello, proponen «una parada por corredor y que no se utilice el carril EMT-taxi ni parar parar».

En la jornada de reconstrucción comarcal, el edil explicó que «no tiene sentido duplicar servicios de autobús» y recalcó que «el proyecto de transporte metropolitano se tiene que adaptar al modelo de València», a pesar de que los contratos de la conselleria, pendientes de licitar, pasaron por un amplio proceso de aportaciones de consistorios y asociaciones. La razón para Grezzi es que «la EMT estaba antes».

Aunque inicialmente la Conselleria de Política Territorial descartó este planteamiento formulado por el Ayuntamiento de València, en la Plataforma pel Transport Públic temen que, dado el retraso que está sufriendo la licitación, acabe aplicándose «como ha ocurrido en otras ocasiones».

No tiene sentido

Para José Luis Sanz, el argumento para alegar contra un contrato metropolitano «no puede ser que ‘la EMT estaba antes’». «Si las personas que suben al autobús en Aldaia, Alaquàs o Xirivella, pueblos cercanos a València, tienen que bajar a los cinco minutos al llegar a la avenida del Cid y coger otro bus el servicio será tan poco atractivo que seguirán utilizando el coche mayoritariamente y seguirá el colapso en la ciudad», defiende el presidente de la plataforma. Por ello, anima a Grezzi a «ser él quien recorte las líneas de la EMT si no quiere duplicidad», aunque considera que «la solución real a este tipo de conflictos es que la empresa municipal pase a ser metropolitana».

Además, para José Luis Sanz el problema no solo se produce con las líneas ordinarias sino que podría afectar a las diferentes lanzaderas que, en los últimos meses, se han puesto en marcha para acercar los municipios mencionados a los servicios del metro, del que carecen.

Asimismo, Sanz critica que «no se pueden hacer este tipo de propuestas cuando aún no está resuelta al 100% la integración tarifaria», ya que implicaría que las personas de los municipios afectados pagarían por el segundo trayecto, si compran billete sencillo, o tendrían que utilizar el bono transbordo metropolitano, cuyo coste por viaje es más caro que el bono 10.

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