El agente Flamenco ya puede caminar de nuevo. Sale a dar una vuelta, puede trotar y muy pronto volverá a cabalgar y a reintegrarse al servicio. Este valiente policía ha salvado la vida después de una operación quirúrgica al borde de la muerte, que se le realizó en una prestigiosa clínica de Sant Vicent del Raspeig, especializada en intervenir y curar a equinos.

El agente Flamenco vuelve a cabalgar

Flamenco es un hermoso caballo blanco, de pura raza, de 14 años, que forma parte de la Unidad de Caballería de la Policía Local de València desde hace mucho tiempo. Tal como relatan fuentes del cuerpo, sufrió un cólico con una grave complicación en el aparato digestivo, con irritación de colón y otras afecciones, que provocaron que se le formasen unas grandes bolas de calcio en los intestinos. Bolas del tamaño de un balón de balonmano. Como consecuencia de esta patología, el animal padecía graves cólicos, cuadros de vómitos muy intensos y unos terribles dolores. Además, relatan fuentes policiales, pese a administrarle la medicación que habían aconsejado los veterinarios, el rocín no mejoraba. De hecho, sufría mucho, «fue sondado por el hocico porque no podía vomitar y a causa de los dolores incluso se mordía la panza ya que tenía mucho daño por dentro», apuntan las mismas fuentes.

El resultado es que se planteó al concejal de Protección Ciudadana Aarón Cano la decisión de si sacrificar al animal y sustituirlo por otro nuevo, o intervenirlo y tratar de salvarle la vida. El coste económico de la operación veterinaria ha resultado mucho más caro que el de comprar un nuevo ejemplar. Además, como comenta el regidor, existía el riesgo cierto de que el animal tampoco superase la intervención quirúrgica. Sea como fuere, Aarón Cano lo tuvo claro. «Era una cuestión de humanidad, valga la expresión, no era como sustituir una moto o un coche; porque un caballo, y más un caballo de la Policía Local y del Ayuntamiento de València es un ser vivo, por tanto había que hacer lo imposible por salvarlo», relató. Dada la gravedad del estado de salud de Flamenco fue preciso actuar de manera muy rápida. En cuestión de horas. Tras dar la autorización el concejal a partir de la comunicación y petición formal del Intendente General José Vicente Herrera, se planificó cómo poder salvar al animal. «Fue preciso sedarlo para transportarlo por la noche en una furgoneta a Sant Vicent del Raspeig, donde fue operado en una de las mejores clínicas para caballos de España», comenta Cano.

Afortunadamente, la compleja intervención salió muy bien y el equino se recupera con éxito en la cuadra de la Policía Local en la Yeguada Roig, en Poble Nou. «Hubo que extraerle los intestinos para poder sanarlo y evitar su necropsia», subrayan otras fuentes consultadas por Levante-EMV, lo que demuestra la complejidad de la patología que padecía Flamenco.

Sin embargo, tras un duro pos-operatorio que se ha prolongado durante un mes, el caballo ya vuelve a caminar de manera progresiva y está perfectamente curado. No ha sido montado de nuevo, para no forzar su recuperación, pero en un tiempo prudencial podrá volver al servicio en la calle.

Tal como se observa en las fotografías anexas, Flamenco está sano y salvo, y sus compañeros y cuidadores habituales, muy felices. No en vano, es un agente «muy valorado en la Unidad de Caballería porque ofrece un comportamiento fantástico; y en la calle, no se asusta, es muy valiente», concluyen las mismas fuentes policiales.