Hay ganas de normalidad después de la terrible pandemia del coronavirus. Ganas de salir, de viajar y de descubrir nuevos rincones y lugares. Por eso, la reapertura ayer del balcón del Ayuntamiento de València y de todo el itinerario visitable del edificio consistorial, después de 15 meses, fue muy bien recibida por los valencianos y los turistas. Además, como afirmaba el propio alcalde, Joan Ribó, fue un acto «simbólico», ya que esta reapertura «supone que el ayuntamiento vuelve a ser el de todos los valencianos» dentro de una vuelta «tranquila y disciplinada» a la ansiada normalidad.

Ayer, un total de 198 personas visitaron el edificio consistorial y se asomaron al balcón para hacerse su foto de recuerdo. La cifra no es nada desdeñable aunque quede lejos de los datos anteriores a la epidemia. Antes de la covid, entre 800 y 1.000 personas diarias venían pasando por el consistorio valenciano, según explicaban los agentes de la Policía Local a Levante-EMV. A ello, señalaba uno de los guardias de la puerta principal, habría que añadir las visitas turísticas organizadas, las excursiones de los colegios y los cruceros. «Cuando todo eso se vaya recuperando, la afluencia será cada vez mayor», apuntaba otro compañero.

Con todo, la reapertura del balcón y del resto del itinerario -el Salón de Cristal, el Hemiciclo y el Museo Histórico Municipal-, tal como informaron los conserjes de la sala museística, fue muy bien acogida ayer por los valencianos y los turistas. «Hemos tenido valencianos y también gente de Alicante y Castelló, además de turistas nacionales del País Vasco, Burgos y Madrid», explicaron. Y también, «turistas de Alemania, Rumanía, Eslovenia, Italia y Francia». Un trabajador del Museo comenta que a quienes nos visitan «les encanta venir a ver el Ayuntamiento. En especial, -matiza- el balcón es un sitio muy emblemático porque están acostumbrados a verlo por la tele, en las fallas». Otra compañera subraya que la reapertura del edificio consistorial proporciona «una satisfacción especial» a los valencianos porque «vuelven a sentir que están en su casa».

Y es que estas fechas son las mejores para realizar este itinerario, tal como comentaban Nieves Cantera y Quique Morales, una pareja de València a los que el Salón de Cristal les «ha impresionado», subraya Nieves. Completaron la visita con la señalización en el suelo, sin aglomeraciones y con un itinerario unidireccional, más el control de aforos y las medidas anticovid . «Habíamos venido hasta 3 veces para verlo, pero no habíamos podido entrar por la pandemia», cuenta Quique. Por su parte, Eva Alonso y su prima brasileña Jessica ya se quedaron con ganas de ver el ayuntamiento el año pasado. «Es una maravilla toda la visita» resaltó Eva, quien se mostró orgullosa de que el alcalde Ribó decidiera abrir el balcón a los vecinos hace unos años. Jessica destacó «la vista de la ciudad desde el balcón» como lo que más le gustó.

Un grupo de estudiantes de Turismo y de ADE de Madrid, -Alejandra Alarcón, Elena Cabello, Cristian Rodríguez y Jesús Caletrio- aprovecharon ayer para hacer una escapada a València. «Nos llama mucho la atención la monumentalidad de la ciudad y sus edificios», remarcaba una de las jóvenes. Posaron para este periódico en el Salón de Cristal.

Lo mismo que Mari Rede Mas, Lidia March, Francisca Lambies y Carmen Ferrer, cuatro amigas de Buñol, que vieron la puerta del Ayuntamiento abierta y decidieron entrar. «Hemos venido en el tren, somos un grupo de amigas que de vez en cuando nos reunimos. Ahora vamos a dar una vuelta por el centro y después nos vamos a ver a la Virgen. Buscaremos un sitio para comer y después para casa», decía una de las señoras.