La presidenta accidental del Comité de Empresa de la EMT Amparo Alegría (CCOO) ha presentado su dimisión, con lo que se ha generado una nueva crisis sindical tras la acontecida hace apenas 3 meses cuando el presidente y el vicepresidente del órgano de representación de los trabajadores también presentaron su renuncia.

Alegría hizo oficial su dimisión el pasado 1 de junio al tiempo que se ha convocado una sesión extraordinaria del Comité de Empresa para el próximo 16 de junio. Desde hace varias semanas, según fuentes de toda solvencia, el máximo órgano de representación de los 1.700 empleados de la compañía municipal ha entrado en una época de "ingobernabilidad y de estancamiento".

Como publicó Levante-EMV, a finales de marzo, presentaron su dimisión y se marcharon el anterior presidente Gabriel de las Muelas y el vicepresidente Ángel Pérez, ambos de Apttuv, organización independiente a la que los sindicatos tradicionales acusan de ser cercana a las tesis de la empresa y a su presidente Giuseppe Grezzi. Se constituyó un comité interino y de urgencia, en el que la persona de más edad -Amparo Alegría- fue nombrada presidenta, y el siguiente más veterano, Pedro Vízcaíno (UGT), fue designado vicepresidente.

Sin embargo, el secretario del Comité de Empresa, Heriberto Moreno, y el vicepresidente Fran Quirós, ambos del TUC, no dimitieron y siguieron en sus cargos. Estos dos últimos representantes fueron objetos de críticas porque sus nombramientos se produjeron en virtud del "pacto de gobierno" con Apttuv. Al dimitir De las Muelas y Pérez, formaciones como UGT y CCOO, reclamaron que también cesaran los dos representantes del TUC. Pero no fue así, y hasta el pasado 1 de junio, habían seguido en sus puestos con Alegría y Vízcaíno por encima. El cese concretado por parte de Amparo Alegría vuelve a abrir un escenario de ingobernabilidad en el Comité de Empresa de la EMT y lo que es peor dispara más las tensiones entre las diferentes secciones sindicales que "conviven" en este órgano de representación social.

La marcha de la presidenta interina parece haberse precipitado por su malestar al haber convocado el 31 de mayo una sesión del Comité "on line", a la que no se conectaron ni Apttuv ni UGT: la primera y la segunda fuerza sindical más votadas. Además, según ha argumentado la propia Alegría, esta trabajadora decidió aceptar la presidencia durante un tiempo razonable para favorecer la transición y la necesaria estabilidad. Por responsabilidad.

El resultado de todo esto es que el miércoles 16 habrá un nuevo comité extraordinario en el que está por ver si surge una propuesta lanzada por algunos de los sindicatos presentes, que sea capaz de lograr suficientes apoyos como para generar una nueva mayoría sindical, estable y consistente, con capacidad para actuar como interlocutora ante la empresa y para defender los derechos de los trabajadores como toca.

En el último año, la plantilla de la EMT y también los sindicatos, han estado sometidos a un tremendo estrés por diversos acontecimientos acontecidos en la empresa. Un ejemplo es la huelga de los empleados, que tuvo lugar entre el 15 de septiembre y el 22 de octubre, para reclamar una serie de mejoras laborales y salariales, además de un mejor convenio. También los problemas durante la pandemia, la falta de mascarillas y de mamparas, así como las quejas por los váteres portátiles provocaron tensiones internas en el Comité de Empresa y generaron un ambiente enrarecido entre las distintas fuerzas sindicales.