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Empiezan las obras en la catedral para salvar a los "ángeles músicos"

El cabildo pone en marcha el desmontaje de la cubierta para estudiar el origen de las humedades, detectadas en 2019, que dañan las pinturas renacentista redescubiertas hace quince años

Los andamios sobresalen ya en la cubierta de la catedral de València | GERMAN CABALLERO

Los andamios sobresalen ya en la cubierta de la catedral de València | GERMAN CABALLERO

Casi dos años después de que saltaran las alarmas por el deterioro de los frescos renacentistas de la catedral de València, esta semana ha empezado a instalarse el andamiaje exterior que se necesita para desmontar la cubierta del altar mayor y analizar el alcance y causa de las filtraciones y humedades que han dañado las valiosas pinturas que decoran la bóveda obra de Pagano y San Leocadio.

El cabildo solicitó en octubre licencia de obras al ayuntamiento de València para la colocación del andamio exterior, visible desde la plaza de la Virgen y en cuyo montaje se utiliza una grúa de grandes dimensiones. Esta estructura es imprescindible para poder instalar la sobrecubierta que protegerá la bóveda y sus pinturas únicas una vez desmontada la cubierta, cuyos materiales constructivos y de relleno se analizarán para tratar de determinar el foco de las humedades y ponerle remedio.

Con el diagnóstico de patologías de la bóveda del altar mayor de la catedral, sobre la cual están pintados los frescos del siglo XV, se redactará el proyecto de restauración propiamente dicho, lo que exige también la colocación de un andamio interior, con ascensor, en el altar mayor para poder acceder a las pinturas.

La Sociedad Valenciana del Arte dio la voz de alerta en septiembre de 2019 sobre la aparición de humedades y eflorescencias salinas que provocaban desconchones y manchas en los frescos de los «doce ángeles músicos», uno de los tesoros patrimoniales de la catedral y reclamo turístico principal del templo. Tras la denuncia, la Conselleria de Cultura intervino para reclamar al cabildo, como titular del monumento Bien de Interés Cultural, que actuase para salvaguardar los frescos renacentistas.

La pandemia y el confinamiento han demorado más de lo previsto la intervención en la bóveda de la catedral, que dirigirá el arquitecto y restaurador Salvador Vila. La crisis sanitaria y el cierre de fronteras al turismo también complicó la financiación de las obras en la catedral cuya principal fuente de ingresos es el turismo y las visitas.

El cabildo, cuya relación con Cultura ha sido tirante en los últimos años por el bloqueo de la conselleria a proyectos como la recuperación, previo derribo de un muro del siglo XVIII, de la arquitectura gótica de la fachada exterior del ábside de la catedral, siempre ha mantenido que las pinturas, que ya se restauraron en 2007, «no corren peligro». Los 12 ángeles músicos que Rodrigo de Borja ordenó pintar en 1472 se redescubrieron hace 15 años, en sorprendente buen estado, detrás de la bóveda barroca, y la conselleria de Cultura decidió entonces dejarlos al descubierto y desmontar la bóveda del siglo XVII.

Monitorizados

Cuando se recuperaron los frescos renacentistas, la Universidad Politécnica instaló sensores para monitorizarlos que estuvieron operativos hasta 2013. La colocación nuevamente de sensores, así como la mejora de la ventilación y los controles de humedad y aforo son algunas de las medidas de conservación barajadas.

La dirección General de Patrimonio de la Conselleria de Cultura aprobó en abril de 2020 el proyecto de intervención previa y diagnóstico de los frescos de la catedral que presentó el cabildo, que no ha iniciado los trabajos hasta ahora, más de un año después y una vez obtenida la licencia municipal para la instalación de los andamios.

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