El alcalde Joan Ribó ha solicitado al Arzobispo de València Antonio Cañizares, que la Iglesia Católica se integre, como una institución más, «en este gran proyecto de marco estratégico para que València sea una ciudad descarbonizada en 2030».

Ribó recibió ayer al cardenal en el Ayuntamiento y, al acabar la reunión, aseguró que le han planteado todos los proyectos que están desarrollando «en materia de energías renovables, como las placas fotovoltaicas en los tejados de escuelas y cementerios, para que desarrollemos todas estas líneas de trabajo».

El alcalde, que estuvo acompañado de los concejales de Transición Ecológica, Alejandro Ramon, y Agenda Digital, Pere Fuset, recordó al arzobispo que el Ayuntamiento «está desarrollando comunidades energéticas con el objetivo de que podamos desarrollar no solo como producir sino también la distribución de energía a personas que sufren la pobreza energética».

Ribó remarcó la tarea de la Oficina de la Energía que asesora de manera gratuita en el ahorro económico de la facturación por consumo eléctrico a particulares e instituciones, y abrió la posibilidad para que la Iglesia pueda acogerse a este servicio, especialmente en aquellos edificios religiosos de uso social.

El alcalde agradeció la asistencia del cardenal a la reunión en la sede municipal y destacó que la entrevista «ha sido muy cordial». Así pues, a partir de aquí, «se desarrollarán una serie de reuniones para la concreción de los proyectos y actividades en las que el Arzobispado pueda colaborar».

Por su parte, el cardenal se mostró receptivo a la propuesta, «sin ningún límite», en todos aquellos edificios eclesiásticos donde sea posible. Cañizares, acompañado del obispo auxiliar Arturo Ros, agradeció la colaboración «que hemos encontrado en el Ayuntamiento en la organización de la fiesta de la Virgen de los Desamparados, que fue espléndida». El arzobispo destacó que este proyecto es «muy necesario, incluso para nuestra salud. Asimismo, expresó que «este año la colaboración del consistorio ha sido mejor si cabe», afirmó Cañizares.