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Asunción Pérez Calot | Defensora del Mayor de la ciudad de València.

"En València no podemos abandonar a nuestros mayores en la soledad"

«Tenemos que evitar el edadismo: queremos que se nos escuche y que no se nos aísle en las decisiones que tengan que ver con nosotros»

Asunción Pérez, nueva Defensora del Mayor en València. | F. CALABUIG

Asunción Pérez, nueva Defensora del Mayor en València. | F. CALABUIG

Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universitat de València,Asunción Pérez Calot inició su andadura en el consistorio valenciano en la Casa de Socorro de Russafa en 1981 e ingresó en la sanidad municipal a finales del mismo año. Allí ejerció la Medicina como funcionaria de carrera por oposición desde 1988 hasta su jubilación en 2013, cuando desempeñaba el puesto de jefa de sección de Promoción de la Salud del Adolescente y Personas Mayores. Ahora inicia una nueva etapa como Defensora del Mayor en València, puesto que depende de la Concejalía de Envejecimiento Activo.

¿Qué novedades implica su llegada al cargo?

Algo que me caracteriza, por mi condición de médica, es la preocupación por la salud y el bienestar. Cuando somos mayores es fundamental la socialización. No se puede abandonar al mayor y nosotros no nos podemos abandonar en la soledad. Estos son aspectos que pretendo reivindicar.

A lo largo de su trayectoria vital, se aprecia un especial interés por las personas mayores...

Siempre he vivido el respeto hacia los mayores y, si he podido hacer algo por ellos, lo he hecho. Mis dos abuelos siempre han vivido con mi familia y siempre se nos ha inculcado un respeto hacia la gente mayor. Es algo que llevo en mi bagaje personal.

¿Qué medidas planea llevar a cabo bajo su mandato?

Lo primero, ponerme a disposición de los centros de actividades de las personas mayores. Quiero saber qué actividades llevan a cabo y si puedo ayudarles en cualquier competencia que esté bajo mi mando. Estoy a disposición de cada uno de ellos.

El cierre de estos centros a raíz de la pandemia supuso un golpe muy duro para los mayores, ¿no es así?

Efectivamente. Estos centros realizan unos proyectos extraordinarios. La delegación está muy volcada en este sentido porque la labor que realizan es fundamental. Tras pasar esta etapa tan mala a raíz del coronavirus los centros están reabriendo progresivamente. Se está recuperando la actividad de las personas de avanzada edad en la ciudad.

A nivel clínico, ¿se podrían realizar mejoras en el tratamiento de las personas longevas?

Tenemos que tratar de ir por delante ante cualquier problema que surja a nivel sanitario y retomar el tratamiento que se estaba haciendo antes de la pandemia y, a ser posible, progresar.

¿Cuál es el mayor reto al que se enfrentan actualmente las personas de edad avanzada?

El mayor reto es volver a la normalidad. Además, ha habido un cambio en nuestro modo de vida. Hemos dejado de tener una relación familiar, de amistad, algo tan importante como dar un abrazo a un nieto. No lo hemos podido hacer durante un tiempo y eso nos ha pasado factura. Nos hemos tenido que adaptar a las diversas situaciones. Muchas personas tienen limitaciones respecto a, por ejemplo, el manejo de redes sociales y han tenido dificultades a la hora de comunicarse. Ha sido muy duro para nosotros.

Como sociedad, ¿cree que estamos concienciados sobre la necesidad de cuidar a nuestros mayores?

Creo que hay distintos niveles. A nivel sanitario, hay una buena atención y los profesionales están muy volcados. Pero a nivel personal la casuística es totalmente distinta. Creo que, para la salud mental de los mayores, hay que incidir mucho en la afectividad y la socialización porque son aspectos muy importantes que a veces parecen olvidarse.

A título individual, ¿qué podemos hacer las personas para protegerlos?

Tenemos que evitar el edadismo, que consiste en atribuir ciertos estereotipos y prejuicios hacia las personas mayores. Queremos que se nos escuche, que se nos tenga en cuenta, que no se nos aísle de las peticiones que tengan que ver con nosotros. Queremos fomentar nuestras capacidades y no dejarlas de lado porque somos mayores.

Al fin y al cabo, la vejez es una etapa más, ¿no cree?

Por supuesto. Sin embargo, la vejez es una etapa en la que a veces parece que dejas de existir y estás ahí, siendo tú. Es muy importante que cuenten con nosotros y que no decidan por nosotros. Por otro lado, cuando estén mermadas nuestras capacidades, es importante que se nos atienda y que podamos acabar nuestros días de la mejor forma posible.

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