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Guillem de Castro será un bulevar de la cultura con un único carril para coches

La propuesta suprime el túnel de Guillem de Castro y habilita carriles para bicis y autobuses

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Así será el bulevar de la cultura, la ronda interior de València

La ronda interior de València, desde la plaza de Toros hasta el final de Guillem de Castro, se convertirán en un bulevar «cultural» con un 61% de espacio peatonal que integrará en su recorrido más de un docena de dotaciones culturales, museos y espacios verdes existentes. El avance del proyecto, recogido en el plan de movilidad (PMUS) aprobado por el anterior gobierno del PP, fue presentado ayer por los responsables de la Concejalía de Desarrollo Urbano y supondrá un cambio radical en la ronda interior, donde solo quedará un carril para el tráfico rodado privado, un carril bici y un carril (doble en algunos tramos) para transporte público.

Un esquema similar al implantado ya en la comercial calle Colón que aún debe ser consensuado con la concejalía de Movilidad. De hecho, uno de los objetivos de la intervención es descongestionar la milla de oro y prolongar y dinamizar el espacio comercial de esta arteria más allá de la plaza de toros.

La ronda interior será un elemento de «costura» entre los barrios del centro y no una frontera, explicaron ayer los responsables de la Concejalía de Desarrollo Urbano, con la socialista Sandra Gómez al frente. La remodelación incluye actuaciones de alcance para la movilidad, especialmente, la eliminación del túnel de Guillem de Castro. «No tiene sentido mantener una infraestructura así para ahorrar un semáforo», resumió el coordinador de Urbanismo, Carlos Fernández. También supone la eliminación de plazas de aparcamiento a lo largo de todo el bulevar.

El plan prevé dignificar espacios como la explanada de la plaza de Toros y la Estación del Norte y la calle Alicante, donde se explorará también la peatonalización definitiva aprovechando la reordenación del servicio de la EMT al hilo de las obras del metro (L11).

La reducción de carriles para coches permitirá ampliar las aceras, duplicando, al menos, sus actuales dimensiones. La anchura media de las aceras, que podrán seguir un esquema asimétrico con uno de los lados de mayores dimensiones, será de 14,5 metros, lo que en algunos puntos como el entorno del colegio Lluis Vives y las torres de Quart, donde también se cuenta con el traslado de las gasolineras, generará nuevas «plazas lineales».

«Otra barbaridad» para el PP

La reforma de la ronda prevé la supresión de las plazas de estacionamiento y zona azul actuales, en un número que ayer no determinaron lo s responsables de Desarrollo Urbano. Todo el bulevar «cultural» mantendría un carril de tráfico privado, así como el carril bici, que en algunos tramos tendrá que rehacerse.

Las críticas al proyecto no se hicieron esperar y el PP calificó de «nueva barbaridad» la supresión del túnel que une Guillem de Castro-Ángel Guimerá, porque contribuirá a «seguir atascando la ciudad». El PP censuró al Gobierno de Ribó y PSOE por proyectar cambios en la ciudad sin antes hablar con vecinos, profesionales y comerciantes que conviven cada día en ella.

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