Poca suerte ha tenido san Pedro en el calendario festivo valenciano exceptuando la devoción y el semiento que le tienen en las cofradías de pescadores de los puertos de nuestro litoral y en algún pueblo como Moixent, donde lo tienen hasta en la veleta del campanario, o en el puerto de la Albufera de Catarroja. El martes 29 de junio, la Iglesia Católica celebra la solemnidad litúrgica de san Pedro.

No obstante, Valencia ciudad le tiene dedicada a san Pedro apóstol y mártir Capilla en el interior de la Catedral, desconocida hasta hace poco tiempo, pues a resultas del asalto e incendio del templo el 21 de julio de 1936, quedó tan gravemente dañada que fue cerrada y ocultada siendo destinada a almacén trastero.

Ceremonia en la capilla de san Pedro.

La Capilla petrina sigue siendo desconocida por el gran público, a pesar o precisamente por estar situada junto a la del Santo Cáliz y el Museo catedralicio, entrando a la derecha por la puerta principal del templo, la puerta al pie. Suele permanecer cerrada y con un telón tras las rejas que no deja ver su interior.

Como todas, era gótica y en el comienzo del siglo XVIII amaneció barroca, con ricos estucos y bellas pinturas con escenas de la vida de san Pedro, escenas del Evangelio y santos famosos firmadas por pintores de la talla del alemán Aliprandi, Antonio Palomino, Vicente Victoria, Juan Reixach, José Vergara  y Miguel Benavent. El retablo lo hizo Pedro Bas con un Salvador de Joan de Joanes en el centro.

A pesar de la barbarie perpetrada contra ella en guerra, la Capilla de san Pedro conserva restos que nos hablan de su belleza y esplendor, que son testigos de su valía arquitectónica, artística y patrimonial. Su ornato es un delicioso y esplendoroso barroco.

La primera parroquia instituida en la ciudad fue la de san Pedro apóstol y mártir. Lo fue cuando El Cid, al conquistar la ciudad mora, así lo dispuso convirtiendo en templo cristiano la Mezquita Mayor, sobre cuyo solar hoy se levanta  la Catedral, según unos historiadores, mientras que otros datan la fundación cuando la Reconquista de Jaime I. Se decantan por esta última tesis Ortiz y Sanchis Sivera.

Imagen de san Pedro en su capilla de la catedral.

Imagen de san Pedro en su capilla de la catedral.

En el siglo XV, ya lucía la capilla retablo y un asombroso enrejado que la cerraba. “Fon mes lo rexat de ferre en la capella de sent Pere de la seu , e lo retaule per a la dita capella e rexat fonch pagat dels bens de Mestre Antoni Bou canonge de la dita seu e Vicari de Sant Pere: era natural del loch de Cuenqua”. El clérigo conquense engrandeció y embelleció sumamente la capilla, obras que pagó de su pecunio particular. Con cada uno de los intervinientes en los trabajos firmó minuciosos contratos. Guillem y Juan Aloy fueron los autores del fastuoso enrejado de la puerta de la capilla.

Ceremonia en la capilla de san Pedro en la catedral.

 Se conservan los notales de los convenios de todos los que actuaron donde se especifican maneras, métodos y procedimientos. Son documentos redactados en Lengua Valenciana donde se reflejaba la pureza del idioma autóctono con palabras que aún en la actualidad seguimos utilizando. “·Primerament e arrepicar los crues y lavarlos e raspar e perfillar de lletada blanca de calç… arrepicar la volta de Ragiola dela dita capella e reparar de calç al ali de les dues fenestres, desapaderarne la pedra que stan closes hi he les pujar set filades… picar la capella ab larch portal que stiga tota blanqua sens perfilar… desaparedar les tanques… e a fer lo sacrari… e a reparar la volta dalt dela sacrestia…”

En cuanto al retablo se especificaba “primerament que en la taula será pintada la ymatge de sent pere de peus axi com apóstol tenint en les mans les Claus e lo libre vestit ab manto de brocat tan ricament vestit e acompanyat com per nos se puxa fer e tal retaule requir e fer vos es largament offert dient que tot lo retaule faren en manera molt singular sobtil, rica e bella com vos mateix confesseu que el loch requer…·

Imagen de san Pedro.

Tras especificar las escenas, estampas o imágenes, así como los colores a utilizar que debían hacer y emplear  en las otras tablas, el contrato establecía que el retablo “sia posat e prestat per a la festa de sent Pere lany sdevenidor (1470). Igualmente se hacía  constar  los plazos de los pagos.

La Capilla estaba al cargo de dos vicarios, el primero de los cuales estaba considerado como el primer párroco de la Diócesis y presidía los Sínodos, más 11 beneficiados. La parroquia además contaba con cementerio o vaso sepulcral propio donde eran enterrados los parroquianos.