Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El lago de El Saler podría cerrarse a las visitas tras el botellón de San Juan

El consistorio considera «lamentables» las imágenes de jóvenes pisoteando la zona protegida y destaca el problema de los perros sin correa

Varios jóvenes celebraron San Juan con un botellón en la zona protegida del lago de El Saler Héctor Casero

Los vecinos de El Saler denunciaron ayer la última tropelía cometida en la dehesa. La noche de San Juan, tres jóvenes se adentraron en la zona restringida al paso del lago de El Saler, la de máxima protección ambiental, para celebrar un botellón con música a todo volumen.

El vicealcalde de la ciudad y regidor la Dehesa-Albufera, Sergi Campillo, aseguró a Levante-EMV que las imágenes grabadas son «lamentables» ya que en la zona hay «la suficiente información, además de estacas, cuerdas y carteles de prohibido el paso cada pocos metros». «No es desconocimiento, es querer saltarse las normas», afirmó.

Restos del botellón en la zona del paraje natural junto al lago. AA.VV.Saler

Esta ubicación junto a la Gola de Pujol es una de las más importantes del parque natural de l’Albufera y de las pocas que cuenta con limitaciones para preservar la zona de anidación de aves.

Campillo confirmó a este diario que el consistorio ya estudia «seriamente» nuevas fórmulas para evitar que la «presión antrópica» (el efecto de la presencia humana en medios naturales) provoque más daños.

En concreto, el ayuntamiento se plantea endurecer el vallado perimetral del lago, de forma que no sea accesible. Sin embargo, esta medida parece poco convincente ya que implicaría más impacto visual en el entorno del lago.

La otra alternativa es mucho más estricta y supondría el cierre de toda la zona del lago de El Saler a las visitas en los meses de anidación (entre mayo y julio) al público. Se trata, no obstante, de dos de las opciones que se valora desde el ayuntamiento para favorecer la conservación de la fauna.

Los perros, el principal enemigo

Sin embargo, el botellón de la pasada madrugada fue una situación inaudita en la dehesa, «un problema muy puntual», según valoró Campillo. El vicealcalde, doctor en Biología, destacó que la principal problemática a la que se enfrenta la zona del lago es la presencia de perros sueltos.

«Mucha gente cree que la dehesa es un lugar idóneo para llevar a los perros sin correa, pero es justo al revés», explicó Campillo, que recordó que se trata «de animales de compañía que juegan rompiendo los nidos, persiguiendo a las aves y refrescándose en el lago».

Las imágenes del botellón y la acampada publicadas por la asociación vecinal Dehesa-Saler suponen la guinda de un año con varios incidentes. «Sabemos que hemos perdido varios nidos», reconocía Campillo.

«El año pasado la nidificación fue un éxito, pero este año será peor por los problemas que estamos teniendo», aseguraba el regidor, que se mostraba rotundo ante las posibilidades de incrementar el perimetraje en el entorno natural de El Saler, ya que «no podemos tener policías las 24 horas controlando lo que pasa» en uno de los puntos más visitados..

Tres jóvenes en el interior de la zona acotada para proteger la anidación de aves. | AA.VV. DEHESA - EL SALER héctor casero. valència

Compartir el artículo

stats