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Deniegan a los dueños del hotel Sidi la licencia para reformarlo

La Concejalía de Actividades recuerda que está fuera de ordenación e incoa un nuevo expediente para dar por caducada también la licencia de actividad del que fue hotel de lujo, cerrado desde 2009

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De 5 estrellas lujo al abandono: así está el hotel Sidi Saler hoy J.M. López

El pulso que mantienen con el ayuntamiento de València los propietarios del hotel Sidi Saler, ubicado en primera línea de playa del Parque Natural de la Devesa, en zona de dominio público marítimo-terrestre y declarado fuera de ordenación, continúa. Los dueños del hotel, cerrado desde 2009 tras quedar incluido en la zona de deslinde de Costas, intentan sin éxito que la Concejalía de Actividades les conceda licencia para reformar el edificio y poner a su nombre la licencia de actividad aún vigente, algo que el departamento que dirige Lucía Beamud acaba de rechazar.

El hotel, que pasó tras su cierre a formar parte de los activos de Caixabank y BBVA, está ahora en manos de las mercantiles inmobiliarias Divarian y Coral Home, pertenecientes a ambas entidades financieras.

El Ministerio de Transición Ecológica renovó la concesión del hotel a sus actuales propietarios en 2018, sin embargo, la ruina se ha apoderado del que fue emblema del lujo. Divarian y Coral Home solicitaron en septiembre de 2019 licencia ambiental y de obras para la «regeneración de la infraestructura hotelera» que supondría la «reforma y rehabilitación» del edificio encaminada a una «reestructuración total». La Concejalía de Actividades, casi dos años después, ha rechazado la solicitud argumentando que el hotel está declarado fuera de ordenación y que las obras que se pretenden «exceden de las permitidas para un edificio en situación de fuera de ordenación sustantivo». Refiere la resolución denegatoria del ayuntamiento a la jurisprudencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias que destaca que el fin de declarar un edificio fuera de ordenación es «evitar que los edificios desordenados prolonguen su existencia». «Se trata de evitar la modernización o ampliación de la edificación» sin que puedan llevarse a cabo obras más allá de la finalidad de «higiene y ornato», asegura el alto tribunal.

En base a estos argumentos, la Concejalía de Actividad rechaza la petición de licencia de reforma del hotel y además anuncia a los propietarios que la transmisión de la titularidad de la licencia ambiental y de actividad solicitada por ambas mercantiles queda condicionada al resultado del nuevo expediente de caducidad de la licencia incoado.

El ayuntamiento reconoce que la licencia de uso del hotel se concede, según la LOTUP, con vigencia «indefinida», si bien recuerda que la ley de Prevención y Calidad Ambiental establece la caducidad de la licencia ambiental cuando la actividad o instalación esté más de dos años paralizada. Plazo que en el caso del Sidi, recuerda el ayuntamiento, se ha superado, al llevar más de una década cerrado.

La concejala de Actividades ha incoado ya el procedimiento de caducidad de la licencia del hotel Sidi, tras un primer intento frustrado de su antecesor en el cargo, y da diez días a Coral Home y Divarian para que presenten las alegaciones que consideren oportunas.

La concejala de Actividades les da el mismo plazo para presentar alegaciones a la resolución de denegación de la licencia de edificación y reforma solicitada.

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