Un nutrido grupo de personas ha protestado este miércoles contra el desalojo de varias familias en el barrio de la Creu Coberta de València, con unas 50 personas afectadas que llevaban años viviendo en un edificio de 1930 declarado por el Ayuntamiento en riesgo inminente de derrumbe.

Desde la organización de la protesta, la entidad vecinal Construyendo Malilla, denuncian que las familias recibieron este mismo lunes el aviso de demolición "sin garantía judicial ni ninguna alternativa" habitacional, además de advertir que hay varios mayores y menores de edad.

La concentración se ha mantenido desde primera hora en el barrio, con una asamblea, una comida y la intención de permanecer "el máximo tiempo posible". De momento, el desalojo no se ha llevado a cabo aunque sí se han acercado agentes de Policía Nacional para vigilar, según la entidad vecinal.

"No tienen ningún lugar adonde ir, son 50 personas que de un día para otro se han visto en la calle", ha alertado un portavoz del colectivo a Europa Press, destacando que la protesta se organizó "en tiempo récord" porque el desalojo en principio estaba previsto para este jueves 29.

Por su parte, desde el consistorio aseguran que los equipos de servicios sociales atienden a los residentes del inmueble desde 2014 y les han ayudado a optar a la renta valenciana de inclusión, a escolarizar a los menores o a regularizar documentos, además de proponerles unas ayudas de emergencia que permiten pagar tres meses de alquiler. "Estas familias no son invisibles, no están desprotegidas ni sin recursos", remarcan fuentes de la Concejalía de Bienestar Social.

Construyendo Malilla intenta que las familias afectadas accedan a la justicia gratuita y trata de ponerse en contacto con el Ayuntamiento. "Creo que nos falta parte de la información", advierte el portavoz, para apuntar como posibilidad que "el problema es que las casas no están en el PGOU (plan general de ordenación urbana) y por eso las quieren demoler".

En el aviso del Ayuntamiento, fechado el 21 de julio, se traslada a los ocupantes del inmueble ubicado en la calle Manuel Arnau 11 el riesgo de "ruina inminente" tras varios análisis técnicos, con indicios suficientes de que "su estado ha rebasado el umbral de la seguridad, representando un peligro real para personas y bienes".

Se trata de un edificio de planta baja y dos altas destinadas a viviendas con dos naves en el patio trasero, con "una absoluta falta de mantenimiento y un gran deterioro debido al paso del tiempo", según el informe municipal.