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Aplazan al lunes el desalojo de los 50 vecinos de la Creu Coberta

El consistorio solo les ha ofrecido una manutención de 400 euros

Vecinos e integrantes del sindicato de barrio «Construyendo Malilla» en Creu Coberta.  | F. BUSTAMANTE

Vecinos e integrantes del sindicato de barrio «Construyendo Malilla» en Creu Coberta. | F. BUSTAMANTE

Miedo e incertidumbre. Eso es lo que sienten los 50 vecinos del barrio de la Creu Coberta de València que recibieron el pasado lunes una notificación por parte del consistorio en la que se les requería que abandonasen sus viviendas en menos de 72 horas por amenaza de ruina inminente. El plazo terminaba ayer, jueves , 29 de julio. Sin embargo, el consistorio ha ampliado el período hasta el próximo lunes, 2 de agosto.

Desde el sindicato de barrio «Construyendo Malilla» denuncian que «el consistorio todavía no les ha planteado ninguna alternativa» y, por eso, «defenderemos estas casas y a sus vecinos y vecinas y, por ello, el lunes no nos marcharemos hasta que haya una solución».

Tania Rubin se encuentra entre el vecindario afectado por esta situación. Ella habita desde hace siete años, junto a su pareja, una de las viviendas que el Ayuntamiento pretende derribar de manera inmediata. «Reconozco que son edificios viejos, pero pedimos que nos den la oportunidad de arreglarlos o que nos proporcionen otra solución», denuncia esta vecina a Levante-EMV.

Rubin explica que ayer acudió un asistente social del ayuntamiento a la zona y, en su caso, le ha ofrecido «una manutención de 400 euros, pero con la condición de que me vaya de aquí». Tania señala que «a varios vecinos también les han ofrecido esta solución», la cual considera «un chantaje». Además, denuncia que el asistente social les recriminó que «nos habíamos acomodado aquí, cuando estamos por necesidad, ya que, si quisiera acomodarme, me iría a un chalet».

Esta vecina recalca que «estaba previsto que se demoliese estos edificios en 2003, pero se fue retrasando». Sin embargo, Rubin sabía que las cosas no iban bien cuando, hace un mes, unos arquitectos acudieron al lugar para estudiar el estado de las viviendas. Pero «me dijo que mi casa estaba bien, que estaba arreglada y a otros vecinos les comentaron que había algunos desperfectos y, por lo tanto, en ningún momento nos explicaron que estaba en peligro de ruina inminente», afirma.

Ante esta situación, Tania expresa que «no pensamos marcharnos de aquí por nuestro propio pie porque nos quedaremos en la calle, ya que no nos dan alternativas». Por ello, «estamos dispuestos a ir al ayuntamiento con nuestros colchones para que vean lo que estamos sufriendo».

«No me niego a irme, pero que me den una alternativa porque soy una persona vulnerable, no tengo medios y mi madre es pensionista, por lo que no me puede ayudar», recalca.

Tania, como la mayoría de vecinos, no ha podido dormir durante los últimos días a causa de esta situación. «Estoy durmiendo dos o tres horas al día y me tengo que medicar para poder conciliar el sueño», afirma.

«Nosotros no vamos a agredir a nadie, solo vamos a defender nuestro techo». Esta es la frase más repetida entre los 50 vecinos de la zona. Entre ellos, se encuentra Soledad, quien también reside en estas viviendas desde hace 19 años.

«Desde el Ayuntamiento nos han engañado todos estos años porque nos dijeron que iban a rehabilitar la fachada y la escalera, pero no ha sido así», recalca. Esta mujer explica que colocaron un andamio y algunas mallas protectoras en la fachada, restos de los cuales todavía se pueden apreciar.

«Sufro un cáncer de páncreas y, con todo este problema, he tenido que dejar de ir a quimioterapia», denuncia. Esta vecina, que vive sola, añade que se está poniendo en peligro su salud.

Estos 50 vecinos apuran estos días para encontrar una solución. «Tenemos miedo de lo que pueda pasar el lunes», reconocen.

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