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La ruina interior del Sidi

El ayuntamiento ha rechazado un proyecto para reformar el hotel pese a que el estudio de patologías del edificio, cerrado desde hace una década, concluye que no tiene daños estructurales

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Así está el interior del hotel Sidi Saler

El hotel Sidi del Saler todavía puede salvarse, pese a su actual imagen de abandono tras una década cerrado y sin uso. Así al menos lo asegura el estudio estructural y de patologías realizado por una empresa de ingeniería por encargo de los actuales propietarios del hotel, Divarian (BBVA) y Coral Home (Caixabank). El estudio,que incluye un exhaustivo reportaje fotográfico del interior del hotel, acompaña el proyecto básico de remodelación del establecimiento presentado en octubre de 2019 al Ayuntamiento de València y que ha sido rechazado, casi dos años después, por el gobierno del Rialto.

El estudio estructural y de patologías del Sidi que se adjunta al proyecto básico de reforma para reconvertir el que fue hotel de lujo en una instalación biosostenible firmado por el despacho Barcos y Enriquez, muestra como estaba el hotel en 2011, desde la recepción, ahora tomada por las plantas, que crecen sin control, hasta las cocinas, pasando por la zona de agua, la piscina y la cafetería, donde todavía puede verse el piano que amenizó las veladas de los clientes durante décadas.

Tras la inspección ocular y las catas en pilares y forjados, el informe de patologías concluye que «la estructura puede ser dada como válida», aunque se requieren intervenciones de reparación de las bases de los pilares y refuerzo de forjados y vigetas en cubiertas. El informe destaca la «complejidad del trabajo por el estado de abandono tras ocho (ahora casi 10) años cerrado». La empresa destaca que «los deterioros causados por patologías, la suciedad, falta de mantenimiento y la existencia de la totalidad del mobiliario, así como el bloqueo de numerosas puertas para acceder a diferentes espacios ha complicado la toma de datos, que fue «dificultosa, compleja y larga» y que obligó a realizar 15 visitas al hotel, efectuadas entre agosto y septiembre de 2019. Desde entonces hasta ahora, el mal estado del hotel no ha hecho si no agravarse.

Durante más de tres décadas el antiguo hotel Sidi Saler fue el máximo referente de establecimiento hotelero de la ciudad de Vaència. Aún hoy sigue perviviendo en la memoria de las generaciones que lo conocieron en funcionamiento. Su construcción, iniciada en 1974 y finalizada dos años después, se efectuó al amparo del PGOU desarrollista de 1966. Su emplazamiento en un espacio natural tan singular atrajo a gran cantidad de turistas y fue lugar de referencia para la celebración de eventos.

Con la declaración en 1986 de la Devesa como Parque Natural, el hotel queda fuera de ordenación, pese a lo cual siguió funcionando al menos dos décadas más. La puntilla a esta infraestructura se la dio la aprobación en 2007 del deslinde de Costas. Con la criris el hotel pasó a manos del BBVA y la Caixa, que desde 2019, una vez conseguida la concesión de Costas, han intentado de manera infructuosa reactivar el hotel.

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