Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La EMT lleva gastados 196.000 euros en la futura cochera de Safranar

La instalación acumula 2 años de retraso y debería estar ya construida desde 2019

Nuevos buses de la EMT, en la cochera de San Isidro. | M.ÁNGEL MONTESINOS

Nuevos buses de la EMT, en la cochera de San Isidro. | M.ÁNGEL MONTESINOS

La nueva cochera de la EMT que la concejalía de Movilidad Sostenible tiene pendiente de construir en Safranar está a la espera de que se publique la convocatoria de los fondos europeos Next Generation. Así lo explicó ayer el concejal de Movilidad y alcalde en funciones, Giuseppe Grezzi, durante una visita a la muralla islámica. El concejal y presidente de la EMT añadió que la ejecución de esta obra depende de la financiación europea. Además añadió que el proyecto está en «reevaluación» porque las instalaciones tienen que adaptarse a las nuevas necesidades de la compañía municipal donde está previsto renovar la flota con vehículos híbridos. Grezzi aseguró que la nueva cochera es, en todo caso, «una obra a corto plazo que se quiere incluir en los fondos Next Generation».

Con todo, tal como ha informado el propio Grezzi al grupo Ciudadanos de València, la tercera cochera de Safranar ya ha recibido inversiones por valor de 196.000 euros (IVA incluido) por diversos conceptos como el levantamiento topográfico, diversos estudios, el proyecto básico,la tramitación y obtención de licencias y el proyecto de instalaciones del edificio.

Cabe recordar que en junio de 2018, hace más de 3 años, la entonces concejala de cementerios Pilar Soriano y el propio Grezzi anunciaron la puesta en marcha de la base de Safranar en una parcela cedida por Cementerios a la EMT, que esta tenía que acondicionar.

A causa de las compras de vehículos desde el año 2015, «las dos cocheras actuales son incapaces de acoger la flota de autobuses que ahora es más grande que nunca», decía una nota pública de la compañía. La tercera cochera fue adjudicada en 2018 a Gimeno Construcción, del grupo Gimeno, e iba a tener una capacidad mínima de 80 autobuses estándar de 12 metros y de 20 articulados de 18, además de un aparcamiento exterior para un mínimo de 50 vehículos particulares. Las previsiones de la constructora es que tuviera acabada en el primer semestre de 2019.

Por tanto, desde hace más de 2 años, la EMT espera una solución a la acumulación de autobuses en San Isidro. Esta saturación puede constituir un peligro en siniestros como el acontecido en diciembre del año pasado.

La Ronda Norte de Benimaclet

Otro de los proyectos que optará a financiación europea, pero no de manera inmediata sino a medio plazo, es el soterramiento de la ronda norte en Benimaclet. El concejal de Movilidad aseguró que su delegación va a realizar ahora el estudio técnico y de viabilidad económica del túnel para tráfico rodado a la altura del PAI de Benimaclet. Un proyecto que Grezzi, de Compromís, planteó en mayo pasado, en pleno debate con los socios de gobierno del PSPV, sobre el diseño de este sector urbanizable.

Grezzi mantiene la idea del soterramiento de este eje de tráfico para facilitar el tránsito entre la ciudad y la huerta de Benimaclet, si bien aseguró que dado su elevado coste optará a ayudas de Europa.

Compartir el artículo

stats