Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La rotura del aliviadero del emisario de Vera sigue sin solución casi 1 año después

El consistorio autoriza a la Generalitat a efectuar una nueva reparación por valor de 271.000 euros tras la actuación efectuada en mayo

El regidor Fernando Giner (Cs). | M.A.MONTESINOS

La reparación de la rotura del emisario de Vera acumula ya casi un año de retraso pese a que se supone que las obras para arreglarlo se tenían que acometer por la vía de urgencia. El problema de fondo es que mientras el líder de Ciudadanos Fernando Gíner afirma que esta fisura del aliviadero pone en riesgo la calidad del agua de las playas de la ciudad, la concejala del Ciclo Integral del Agua Elisa València insiste en que no hay afección para el baño.

La concejala Elisa Valía (PSOE). | M.A.MONTESINOS

En cuanto a la avería, parece que se ha complicado más de lo previsto porque no ha habido buena sintonía entre el Ayuntamiento y la Entidad de Saneamiento de Aguas Residuales (Epsar), ente dependiente de la Generalitat.

Las obras que propone acometer ahora Valía consistirán en la reparación integral de un tramo del aliviadero submarino del emisario y ahora se ha aprobado una ampliación de las obras de emergencia concedidas en el mes de marzo y realizadas ya en mayo. El Ciclo Integral del Agua anunció ayer que ha autorizado al ente de la Generalitat a efectuar nuevas obras para la reparación integral del tramo del aliviadero submarino del emisario de Vera, unos trabajos que supondrán una inversión de 270.948,96 euros.

La infraestructura es municipal aunque su mantenimiento y conservación es financiado por el ente autonómico.

Por su parte, Fernando Giner mostró ayer su preocupación sobre la calidad de las playas: «llevamos días esperando conocer el contenido del expediente de la rotura del Emisario de Vera que eleva a la situación a “obras de emergencia”», puntualizó.

Desde octubre de 2020

Sin embargo, el portavoz naranja añadió: «Esta es una situación que no se debería estar produciendo en estas fechas ya que es conocida desde octubre de 2020». Pese a las advertencias y peticiones de Ciudadanos, «Ribó abrió las playas de València sin cumplir con la normativa al no publicar ni la calidad de las aguas de baño ni los análisis», denunció Giner.

«El aliviadero lleva roto al menos desde octubre de 2020, cuando la Epsar informó al ayuntamiento que existía una rotura a 25 metros de la costa, Ciclo Integral del Agua no emitió informe hasta el 17 de marzo de 2021», matizó el portavoz de Cs.

Con la nueva situación se eleva el coste de 73.500 euros a los más de 270.000 euros anunciados ayer por la concejala Elisa Valía. «Es incomprensible la falta de transparencia sobre esta rotura por parte la concejalía» afirmó el regidor en la oposición.

Falta de transparencia

Giner ha querido remarcar que la última vez que pudieron acceder al expediente en abril «detectamos que existían análisis de las aguas no publicados que confirmaban que en octubre se detectó una fuerte presencia de enterococos intestinales en dos de los puntos más cercanos al emisario de Vera y las playas», remarcó. En cambio, la regidora Elisa Valía asegura que lo que llega al mar no contiene aguas residuales, «pero los resultados de sus propios análisis en octubre detectaban lo contrario», sostiene Giner.

Valía volvió a defender que el citado emisario de Vera «no transporta aguas residuales y sólo expulsa aguas pluviales y aguas procedentes de las acequias de l’Horta con lo que, ante cualquier fisura, no conllevaría un sí mismo un riesgo medioambiental, pero queremos ser especialmente cuidadosos y prudentes en los entornos naturales tan valiosos como nuestras playas», subrayó. Además, el tramo en el que se va a intervenir se halla a un kilómetro y medio de la costa y a una profundidad de casi 15 metros, «con lo que tampoco conllevaría ninguna contaminación de las aguas de nuestras playas ya que a esa profundidad cualquier tipo de bacteria que pudiera transportar moriría», sostuvo.

Compartir el artículo

stats