«Dedicada a todas aquellas personas que durante los cien años de existencia han hecho posible que, a día de hoy, continuemos como colectivo y podamos celebrar el centenario». Como Amparo Martí, quien se convirtió en la inauguración de la exposición de fotografía con la que la Corporación de Longinos celebra su primer centenario, una de las más veteranas y reconocibles de la Semana Santa Marinera. Una de las niñas que, tal como aseguraban en el colectivo, «ocultaban sus melenas para poder procesionar como longino, ya que las niñas no podían hacerlo».

La Semana Santa Marinera ha institucionalizado las exposiciones fotográficas en su Museo. Es imperdonable perdérselas, porque son sencillas de ver y entender. En este caso, los Longinos consiguen rescatar fotografías desde sus inicios y, recorriendo instantáneas de los años veinte y treinta dan el salto a la posguerra y llegan hasta el año 2021, tan extraordinariamente especial.

Porque los Longinos son los que ponen la escenificación en la calle más conocido de la Semana Santa Marinera: cuando llegan, romanos ceñudos ellos, a prender a un resignado Jesús, llevándolo por las calles de los Poblats. Después protagonizan otro de los grandes momentos de la festividad, la «Lanzada», la representación del momento en el que Longino de Cesárea le clave el arma blanca en el costado al hijo de Dios. El pasado mes de marzo, ambos actos representaron los rigores de la pandemia: un Jesús con mascarilla y una «agresión» al Cristo del Salvador, todo ello en esta ocasión en el interior de la parroquia de Los Ángeles. Ahora, llega el centenario con el deseo de regresar a la normalidad.