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Pueblos ajenos a la banda ancha

Poble Nou, la Devesa y parte de Pinedo pertenecen a València pero la red de fibra óptica no llega a aún a sus casas

La Devesa del Saler, uno de los puntos fantasma, a los que no llega la fibra óptica. | J.B.

Los vecinos de Poble Nou, la pedanía de València más próxima a la urbe, denunciaron esta semana la exclusión digital que sufren sus 850 vecinas y vecinos, mientras otras pedanías como Benifaraig, Borbotó o Carpesa disfrutan desde hace meses de la fibra óptica para navegar por internet en condiciones óptimas. Poble Nou «continúa anclado en el siglo pasado», con servicios de ADSL «ridículos» y «completamente inoperativos en la sociedad digital actual». La falta de conexión de calidad a internet de los vecinos de Poble Nou, un pequeño núcleo de población ubicado en plena huerta que, con la pandemia y el teletrabajo, ha atraído a nuevos habitantes no les afecta solo a ellos. Un 3% de los vecinos de València, esto es más de 20.000 personas, no tiene posibilidad de conectarse a la red de fibra óptica. Teletrabajar, estudiar on-line o ver una serie en una plataforma digital es casi imposible en Poble Nou, la Devesa del Saler y parte de Pinedo. El concejal de Agenda Digital, Pere Fuset, asegura que el 98% del término tiene ya acceso a internet pero faltan algunos puntos donde la fibra no llega, aunque se está trabajando y «presionando» a la compañías privadas para que la conexión sea posible en breve aprovechando las ayudas a la implantación de banda ancha de los fondos de recuperación Next Generation.

La actual ley de Telecomunicaciones impide a la administración llevar la conexión allí donde las operadoras de telefonía y suministradoras no llegan, normalmente porque no les sale rentable por falta de población. «Lo único que podemos hacer es incentivar a las empresas para que llevan la red hasta las zonas sin cobertura, como Poble Nou». Para ello se ofrecen subvenciones y puntos extra en las licitaciones de los contratos de la administración.

Fuset mantendrá una reunión la semana próxima con los vecinos dePoble Nou para exponer las opciones que maneja el consistorio para conectarlos con la banda ancha. En la Devesa, Poble Nou y algunos núcleos de Pinedo la pandemia ha dejado más en evidencia los problemas generados por la exclusión digital que sufren. La lentitud en la transmisión de datos les ha hecho imposible teletrabajar a muchos. «No se puede navegar a velocidades de 1 o 2 megabytes (Mb). Quienes más cobertura tienen alcanzan los 5 Mb, una velocidad que no permite acceder a la administración electrónica o cuestiones tan básicas como pedir cita para el médico o la compra por internet.

La exclusión digital no solo dificulta el día a día al vecindario de Poble Nou, sino a aquellas personas que han decidido comenzar una nueva vida en el pueblo, explican los vecinos. Desde pequeños negocios hasta familias que, sin ningún tipo de ayuda pública, están rehabilitando viejas alquerías para recuperarlas. «Nos encontramos con un muro insalvable, la pésima conexión a la red que ofrecen las compañías de telecomunicaciones actuales», subrayan. Los vecinos entienden que las empresas de telecomunicaciones solo amplían sus negocios si son rentables, pero «el acceso a internet es ya un derecho básico que estas multinacionales nos niegan por intereses mercantilistas». Los vecinos exigen a los gobiernos que modifiquen los reglamentos para que internet sea universal. Fuset recuerda en este sentido que se ha remitido una propuesta al Gobierno para acabar con las zonas fantasma de banda ancha y que fuerce a las empresas a completar el mapa de fibra óptica de la ciudad.

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