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Un tejido de solidaridad

«Tejer y Dar» confecciona gorros, guantes y bufandas, cuya venta se destina a causas benéficas

Grupo de mujeres de la iniciativa «Tejer y dar» en la Casa Patraix. | LEVANTE-EMV

Rescatar la tradición de tejer y, a su vez, ayudar de manera altruista a otras personas necesitadas en la ciudad de València. Ese es el objetivo de la asociación «Tejer y Dar», que nació en noviembre de 2019.

Luna, la componente más joven de «Tejer y dar». | LEVANTE-EMV

De esta manera, los miércoles por la tarde y los jueves por la mañana, un grupo de unas veinte mujeres de edades muy distintas se reúnen en la Casa Patraix para tejer gorros, mantas, bufandas o guantes, entre otras prendas. El objetivo de esta iniciativa es donarlos a distintas asociaciones de la ciudad o venderlos en mercadillos o en la propia Casa Patraix para recaudar dinero a beneficio de estas.

Gladys Burgazzi fue la tejedora que inició este proyecto hace dos años en València. Ella es de Venezuela y expone que allí existe una tradición «en la que la gente teje ropa para los recién nacidos», por lo que acudió a Casa Patraix y «les propuse hacer un llamamiento a la gente para que acudiese al local a tejer y, así, donar los tejidos a distintas asociaciones necesitadas de nuestro entorno».

En un primer momento, solo acudieron a la llamada cinco vecinas de la ciudad, pero el grupo se fue ampliando con el paso del tiempo y ahora ya han ascendido a veinte componentes. Sin embargo, Gladys explica que «cuando estamos en la calle, la gente para y se interesa por el proyecto y muchas se suman a la iniciativa, ya que les encanta el objetivo». Destaca que también hay niñas que están aprendiendo, como es el caso de Luna, la más joven del grupo, por lo que «mantenemos viva la tradición de nuestras abuelas».

Carmen Pérez, otra de las tejedoras, añade que otro de los aspectos destacados es que «trabajamos con remanentes que nos da la gente». En este sentido, expone que las redes sociales se han convertido en aliadas, ya que la gente «contacta con nosotras para venir a donarnos material».

Esta tejedora explica que el primer proyecto que llevaron a cabo consistió en la realización de una manta formada por distintos retales confeccionados por cada una de las componentes. «Donamos ocho mantas a Nueva Infancia en nuestra primera entrega y también hemos ayudado a los niños con cáncer de Aspanion y a Sambori, que es un grupo de voluntarios formados por distintos profesionales que trabajan con menores en el hospital La Fe», explica Gladys Burgazzi, quien añade que «siempre trabajamos con asociaciones de la ciudad y hacemos las entregas personalmente para conocer su labor y tejer una red de apoyo entre nosotros y crear sinergias con otras iniciativas». Además, el Día de la Madre, «hicimos una entrega a las mujeres de la asociación Ananda y a Amigos de la Calle».

Apoyo entre las componentes

Las diferentes componentes de «Tejer y Dar» reconocen que además de ayudar a otras entidades, también se ayudan entre ellas mismas. «Cada una és única, particular y especial como su manera de tejer», expone Carmen.

Diana García también forma parte de este proyecto que, en sus palabras, para «mí ha sido una gran ayuda porque llegué en un momento en el que no estaba pasándolo bien y aquí te olvidas de todo». En este sentido, Gladys añade que se teje «una red de generosidad al aprender unas de otras y, además, el tejido es una meditación que te sana», por lo que «no solo aportamos a los demás, también nos aporta personalmente a nosotras y es nuestro momento de desconexión».

Desde la asociación exponen que «a través del tejido hacemos magia con nuestras manos y, además, nos gratifica saber que lo que hacemos ayuda a otras personas». «Hemos recibido mucho apoyo a través de las redes sociales y a los mercados también acude gente fija que se interesa al saber que es por una buena causa», indica Gladys. Por ello, concluyen que seguirán tejiendo para ayudar a aquellas personas que lo necesitan y, así, tejer una red de solidaridad en los momentos duros.

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