Un centenar de vecinos de Marxalenes se reunió ayer con varios agentes de la Policía Local de València y Nacional para denunciar la situación que está viviendo el barrio durante las últimas semanas.

Vecinos de Marxalenes asisten a la asamblea de ayer por la tarde. | LEVANTE-EMV

Los vecinos expusieron el problema y reivindicaron el malestar ante el aumento de botellones, lo cual está generando problemas de convivencia como la imposibilidad de dormir entre los afectados. «Esta situación está generando problemas de salud a muchos de nosotros», reconocía uno de ellos.

Ante el malestar vecinal, los representantes de la Policía Nacional explicaron: «Nuestra intención es ayudar a los vecinos, aunque hay que tener en cuenta que los recursos son limitados y tenemos que actuar en varias zonas». «Lo que se está viviendo en este barrio no es nada extraño, ya que está ocurriendo en otras zonas de la ciudad y en otras poblaciones españolas», explicaron los agentes, quienes recalcaron que «la relajación de las medidas ha supuesto un aumento de la libertad y, por consiguiente, un aumento de este tipo de problemas». No obstante, expusieron que «hemos analizado los datos respecto a 2019 y son similares».

Por ello, recodaron que «hacemos lo que la ley nos permite y con los escasos recursos que poseemos» y añadieron que «este problema no tiene una solución estrictamente policial, ya que también se debe trabajar desde el ámbito educativo». En este sentido, expusieron que entre enero y abril de 2021 se han interpuesto 227 actas de denuncia, las cuales pertenecen «el 57% a vecinos del barrio, el 22% de barrios cercanos, el 9% de la ciudad de València y el resto de otros lugares». Por su parte, los vecinos reclamaron que «se precinte la zona en la que se producen los botellones como es el caso de los entornos de las canchas, las cuales aglomeran a muchos asistentes». La asociación de vecinos de Honduras también realizó una cacerolada ayer -como cadajueves durante las últimas semanas- para denunciar el incivismo y el malestar en la zona ante el aumento de botellones, que se ha incrementado durante las últimas semanas tras el regreso de los universitarios a las aulas y, por otra parte, ante la falta de medidas por parte de las autoridades.