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Las obras de Brujas y El Mercat obligan a talar medio centenar de árboles

Los ejemplares estaban enfermos o han sido dañados por las vibraciones al levantar el pavimento

Árbol cortado en el entorno del Mercado Central. | MIGUEL ÁNGEL MONTESINOS

Las obras de reurbanización y peatonalización del conjunto urbano formado por Ciudad de Brujas, la Lonja, El Mercat Central y Santos Juanes han obligado a talar ya cerca de medio centenar de árboles, en concreto, 44 ejemplares. Sin embargo cuando toda la actuación de regeneración de esta zona del centro histórico esté acabada es muy posible que se tengan que cortar aún más entre los 16 árboles que quedan aún en pie.

Como explica un informe del Servicio de Jardinería Sostenible al que ha tenido acceso Levante-EMV, en junio del año pasado se inició el derribo de 25 árboles por el riesgo de caída que presentaban, ya que sufrían malformaciones bioestructurales, pudriciones y heridas, entre otras afecciones.

Con el comienzo de las operaciones de demolición, renovación del pavimento y aceras, y con la retirada de escombros, se produjeron una serie de caídas de varios ejemplares arbóreos. Por ello, se procedió a abatir otros 8 originales de Melia azedarach -cinamomos o árboles del paraíso- por motivos de seguridad.

Además, se tuvieron que retirar otros 2 ejemplares de cipreses -Cupressus sempervirens debido-, que estaban notablemente inclinados. Por ende, el pasado 26 de agosto, la dirección de la obra solicitó que se talasen el resto de árboles que quedaban, un total de 25, de la especie Melia Azedarach, en todo el área de actuación.

El motivo principal es que la constructora temía que al ser visitables las obras de todo el conjunto, en especial, por turistas, alguna persona pudiera resultar herida en caso de caída de algún ejemplar ya que las consecuencias negativas, en las raíces o en las propias estructuras vegetales, son habituales durante los trabajos y por el uso de maquinaria pasada.

Al día siguiente, tras una visita de la inspección de la Sección de Gestión Integral del Árbol se decidió que se derribasen de esos 25 árboles, solo 9 que estaban en peor estado o en riesgo evidente de caerse.

En definitiva, una vez estén acabadas todas las obras, quedarán los 16 ejemplares no abatidos más otros 55 jóvenes y adultos que se prevén plantar de nuevo. Sin embargo, de esa casi veintena de supervivientes no puede descartarse que aún haya que talar más, sobre todo, si se ven debilitados por los movimientos en el suelo y por el posible riesgo de vuelco o caída de ramas.

Tal como detalla el informe citado, el peligro de caída «habrá disminuido considerablemente» tras la tala y derribo de los árboles más dañados. Sin embargo, «el riesgo no se puede eliminar completamente, debido a que pueden existir afecciones al sistema radicular por zanjas realizadas con anterioridad no detectadas o afecciones al arbolado durante la realización de los trabajos en la obra no previstos, o ante inclemencias meteorológicas adversas como gotas frías o DANA’s». Todas estas incidencias pueden provocar la caída imprevista de alguno de ellos, como ocurre con el resto de la ciudad.

Al finalizar la obra, se contará con 55 ejemplares de reciente plantación, además de los ejemplares que no han sido abatidos. Aunque no se produzcan incidencias durante la ejecución de la reurbanización, puede producirse un debilitamiento en la sujeción al suelo de estos ejemplares distorsionando el correcto funcionamiento de anclaje de las raíces.

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