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Turismo con mirada inclusiva

Ana Soler, guía especializada en visitas guiadas inclusivas, explicó algunas leyendas y curiosidades de varios edificios y zonas emblemáticas de València a personas con diversidad funcional

Turismo con mirada inclusiva José Manuel López

«Visitar una ciudad es un derecho que debe tener cualquier persona». Ese es el lema de Ana Soler, guía especializada en visitas guiadas inclusivas, y esa reivindicación es la que puso de manifiesto ayer a lo largo de las dos visitas programadas por la concejalía de Turismo bajo el lema «Turismo para un crecimiento inclusivo».

Así, a lo largo de la jornada y coincidiendo con el Día Mundial del Turismo, Ana Soler realizó un recorrido guiado para menores con Transtorno del Espectro Autista y otro para personas con diversidad funcional por distintos puntos de la ciudad de València.

Por la mañana, los más pequeños descubrieron algunos de los grafitis más destacados del centro histórico de la ciudad. «Hemos apostado por una temática más visual y a los niños y niñas les ha encantado la idea, ya que el simple hecho de poder tocar los murales era una sorpresa para ellos», explicaba Soler, quien añadía que «en este sentido, hemos intentado que estuvieran presentes los cinco sentidos para poder captar su atención».

Por la tarde, fue el turno de los más mayores, que, a lo largo del recorrido, pudieron conocer la historia de algunos de los edificios y zonas más emblemáticas de la ciudad como es el caso de la Estación del Norte, la Casa Consistorial, la plaza de la Virgen o la plaza de la Merced.

El grupo, compuesto por unas 15 personas, estuvo acompañado de varias guías-intérpretes que hacían de interlocutoras con las personas sordociegas.

Por su parte, Ana Soler expuso que el objetivo era que los asistentes «redescubrieran cosas nuevas de la ciudad a través de leyendas o curiosidades de las zonas visitadas». De esta manera, la guía explicó el motivo por el que el murciélago es un símbolo para la ciudad, el origen del nombre de la Estación del Norte o el motivo por el que algunas tuberías contienen rostros de niños, lo que, según la guía, «era una tradición para ahuyentar a los espíritus y proteger a las familias».

Además, también pudieron observar algunos de los murales que se encuentran en el centro para «combinar, a través de la visita, el pasado y el presente de la ciudad».

Durante el recorrido, también se pusieron de manifiesto algunos de los problemas a los que se enfrenta este colectivo día a día. De esta manera, en algunas calles, las personas con movilidad reducida tuvieron dificultades para realizar el trayecto debido a la presencia de vehículos en la acera.

Más visitas inclusivas

Ana Soler señaló que con estas actividades «pretendemos que nadie se sienta excluido» y recalcó que «hay que poner en relieve la importancia de la accesibilidad». En este sentido, a la hora de realizar el recorrido, «se estudia que no haya obras ni objetos que impidan el paso y que las aceras sean anchas».

Por su parte, el concejal de Turismo recalcó ante la buena acogida de la iniciativa que «organizaremos más actividades de este tipo». «Estoy muy contenta por la iniciativa, pero espero que no se quede en un día y el turismo inclusivo esté siempre presente», concluyó la guía especializada.

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