El regreso de la actividad de las comisiones de falla se ha traducido en la convocatoria de las primeras acciones solidarias dentro de un calendario que, hasta ahora, había estado muy limitado. Y poco han tardado en fijar sus ojos en los damnificados por la erupción volcánica en La Palma. Aunque se trata de acciones individuales de comisión, (como casi siempre en la solidaridad fallera), cuya aportación será una gota dentro del océano de necesidades, lo indudable es que, a pesar de estar a miles de kilómetros de distancia, las Fallas también se han fijado en la isla.

La próxima acción ya será en la calle y la ha convocado la comisión de Ramiro de Maeztu-Humanista Furió, que instalará un puesto solidario dentro de la jornada de puertas abiertas que incluirá la proclamación y la presentación de bocetos y que sustituirá a la tómbola habitual que complementa su Mig Any.

También para el 11 de diciembre lo ha convocado la falla Carrera San Luis-Dr. Waksman, bastante ambiciosa, con hasta cinco actividades diferentes. La primera de la que se tuvo noticia fue apenas unos días después de haber empezado la erupción y la organizó Ministro Luis Mayans-Platero Suárez con una «xocolatà solidaria». Después fue Blasco Ibáñez-Mestre Ripoll, la que convocó para una recogida de productos de primera necesidad para transferirlos a la isla. .

Desde hace años, rara es la comisión de falla que, a lo largo del ejercicio, no lleva a cabo una acción solidaria. Algo que empezó siendo incentivado desde la empresa Mudanzas Grande con los premios del mismo nombre. Acabó desarrollándose una gala solidaria y la JCF ya tiene una delegación propia para estos menesteres. Sin embargo, estas acciones suelen estar dedicadas a beneficiarios de proximidad. Especialmente ONGs de la ciudad o con delegación en el «cap i casal». Desde Maides a Casa Caridad, pasando por la casa Ronald McDonald, Cruz Roja, Asociación Española contra el Cáncer, Cáritas, etcétera.