Las obras de reurbanización de la calle Isabel la Católica arrancaron ayer con un plazo de ejecución de seis meses y el objetivo de convertir esta incómoda calle de aceras estrechas, pavimento irregular y bordillos altos e infranqueables para personas con movilidad reducida en un paseo peatonal de plataforma única, con arbolado, mobiliario urbano y zonas de estancia en el chaflán con Cirilo Amorós.

La zona azul de esta calle desaparece aunque se crearán zonas de carga y descarga. La concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, explicó ayer a los comerciantes del Centro Histórico los detalles del proyecto, durante una visita a las obras. La reurbanización de Isabel la Católica es una de las travesías que conecta la gran vía Marqués del Turia con Colón y un eje comercial principal junto con Hernán Cortés, Pizarro y Félix Pizcueta. La renovación de la que se ha venido a calificar como nueva milla de oro arrancó con el anterior gobierno del PP y ahora se culmina con la reforma de Isabel la Católica. Estaba pendiente desde hace una década. La concejala y vicealcaldesa destacó que con esta reurbanización, adjudicada a Becsa por 616.000 euros, se dará calidad ambiental y urbanística al espacio público, incluyendo por primera vez arbolado.

Para no interferir en la campaña navideña, las obras pararán en el tramo más próximo a Colón y se centrarán en la reurbanización de los accesos del Colegio San Vicente, aprovechando el descanso vacacional.

La renovación de los ejes comerciales de l’Eixample llega a Isabel la Católica

Sandra Gómez destacó que Isabel la Católica es un eje comercial importantísimo con una insuficiente calidad del espacio público. La remodelación es «una obra muy reclamada» por comerciantes y vecinos que mejorará «notablemente la calidad ambiental y la accesibilidad de este eje comercial, con un planteamiento similar al ejecutado en otras calles cercanas como Hernán cortés o Pizarro», dijo Gómez. Se logrará la reordenación de este eje comercial, adecuando anchos de carriles, modificando líneas de bordillo, aumentando y uniformizando anchos de aceras. Los trabajos permitirán crear un bulevar verde, con un 70 % del espacio destinado a los peatones y el 30 % a los vehículos.