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Dos de las cinco cámaras de Ciutat Vella estarán apagadas mientras haya obras

El Área de Prioridad Residencial arrancó la etapa sancionadora solo en parte porque no se activaron los puntos de control de las calles María Cristina y Camino Viejo de la Paja

Cartel para desviar el tráfico por la calle Calabazas. | LEVANTE-EMV

Dos de las cinco cámaras que estaba previsto que comenzarán a multar el miércoles en Ciutat Vella Nord no funcionan ni funcionarán hasta que terminen las obras de peatonalización y reurbanización del entorno de la plaça del Mercat. Las dos cámaras que no se pusieron en marcha el pasado mes de diciembre son las de la calle María Cristina, que fue tapada hacia las 13 horas del miércoles; y la de la calle Camino Viejo de la Paja con la plaza de Ciudad de Brujas, que tampoco funciona.

Según argumentan fuentes de la concejalía de Movilidad Sostenible, el primer día en que arrancaba la fase sancionadora del Área de Prioridad Residencial, se decidió que no funcionase la cámara de la Avenida de María Cristina porque las obras impiden que pasen vehículos, por tanto, la vía es intransitable. Además, por la reurbanización del entorno del Mercat Central, tras el acuerdo entre el concejal Giuseppe Grezzi y la vicealcaldesa Sandra Gómez, se acordó cambiar el sentido de la calle Calabazas para favorecer la carga y descarga en el mercado, tras las protestas de los vendedores. El resultado es que la salida del nuevo circuito por la calle Calabazas se realiza por Camino Viejo de la Paja y Botellas, ya que también está en obras el tramo entre la calle Cordellats hasta la calle Bolsería. Por eso, tampoco se activó la cámara de Camino Viejo de la Paja.

En cuanto, a la primera jornada de puesta en marcha del cierre restringido del tráfico a residentes y vehículos autorizados, Movilidad Sostenible recalcó que se registró una disminución media de entrada de vehículos del 16% respecto al día anterior. Por puntos de control, en la calle Corona y Salvador la disminución fue del 14 %, mientras que por Portal Nou entraron un 18% menos de vehículos. «La pacificación del tráfico ya era especialmente visible ayer en la zona del APR, con un menor ritmo de desplazamientos protagonizados por vecinos, comerciantes y servicios, que fundamentalmente son los tres grupos que más se mueven en el interior del Área», dijeron las mismas fuentes. Movilidad Sostenible insistió en que la zona de afección del APR es de, aproximadamente, una cuarta parte de la superficie de Ciutat Vella. «Por tanto, 3/4 partes continúan sin restricciones. En el ámbito de toda la ciudad, el APR solo representa el 5 % de las más de 3.250 calles del Cap i Casal», finalizaron las fuentes consultadas.

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