La Policía Nacional investigará si los menores implicados en la brutal paliza a un niño de 14 años a la salida del instituto que le ha provocado la rotura de un tímpano ya agredieron a otro alumno del mismo centro meses antes, al final del pasado verano. Según esa información, la otra víctima también habría requerido hospitalización.

De momento, los agentes de la comisaría de Trànsits encargados de la investigación de la agresión cometida el lunes de esta semana continúan tratando de identificar con nombres y apellidos a los supuestos autores de la paliza, por lo que aún no han sido detenidos, confirman fuentes policiales. Todos ellos tendrían más de 14 años, de manera que sí serían penalmente responsables de los actos que se les imputan.

Tal como informó ayer en exclusiva Levante-EMV, la agresión se produjo en un parque ubicado frente al instituto, que este diario no revela para preservar el anonimato de la víctima. El chico, de 14 años y estudiante de 2º de ESO, fue abordado a la hora del patio por otro alumno del centro de la misma edad, pero que está repitiendo 1º de ESO, quien le advirtió que iba a llamar a unos amigos para pegarle a la salida del centro tras acusarle de salir con una chica que le gustaba a él.

Al niño lo arrastraron hasta un parque, donde le propinaron patadas, golpes y puñetazos hasta romperle un tímpano. Un vecino los ahuyentó a gritos y dos compañeras lo llevaron por calles alternativas para que no lo encontraron. Pero dos de los agresores dieron con él de nuevo, lo que le obligó a a escapar corriendo hasta encontrar refugio en un bar, desde donde llamaron a la Policía Nacional y a la madre del chico.

El menor pasó la noche entera en un hospital, donde le diagnosticaron la fisura en la membrana auditiva. «Sigue tomando antibiótico. Le aconsejaron reposo moderado para ver si se cierra sola, y si no, tendrán que operarle», explica la madre que está muy asustada «por si vuelven para hacerle más daño».

La mujer busca cambiar de centro a su hijo, pero no le está resultando fácil. En el centro al que pertenecen tanto la víctima como de los agresores «me han atendido cada vez que he ido», pero a partir de ahí, la cuesta habitual de la Administración. «Llamé al teléfono que me dio la directora, y me dieron un enlace en internet para descargarme un impreso y un teléfono». Sin más. Trabaja a jornada partida, prácticamente todos los días de la semana. Y ahora tiene que buscar huecos donde no los tiene, entre el trabajo y el cuidado de sus tres hijos, incluido el de 14 años, para cumplimentar cada papel que le piden.