Pasan los años y el entorno del monasterio de San Miguel de los Reyes parece que no acaba de ver la luz, incluso en las cosas más simples y evidentes. Una de ellas es el abandono del muro medieval que rodea la huerta del monasterio, que al menos desde hace dos años está cubierto de grafitis y lo único que se ha borrado desde entonces es lo que ha quitado la lluvia. Para el Círculo por la Defensa del Patrimonio, «dos años sin quitar unas pintadas es una irresponsabilidad».

El muro en cuestión data de la Edad Media -antes de la construcción del propio monasterio de San Miguel de los Reyes a mediados del siglo XVI- y rodeaba la huerta de los monjes. Durante siglos su suerte ha estado ligada a la del monasterio, pero tras la rehabilitación integral del mismo y su conversión en la Biblioteca Valenciana, sus caminos se han separado y el muro está prácticamente abandonado.

En el año 2013 se vinieron abajo 7 metros del tramo que da a la Avenida de la Constitución, el mejor conservado. Y hace dos años aproximadamente este mismo paño apareció cubierto de grafitis que todavía hoy son visibles. En todo este tiempo nadie los ha quitado pese a la denuncia que en su día realizó el Círculo por la Defensa del Patrimonio, que ha reiterado la situación de abandono que sufre esta infraestructura histórica incluida dentro del entorno BIC del monasterio.

Para César Guardeño, existe un problema de competencias que aún no se ha resuelto y existe también dejadez por parte de la administración autonómica y el Ayuntamiento de València. A su juicio, la intervención es urgente y además debe ser la correcta, llevada a cabo, advierte, por profesionales. «No basta -dice- con pintar por encima y ya está».

En este sentido , el presidente del Círculo por la Defensa del Patrimonio lamenta que en la esquina del muro se haya reparado un agujero poniendo cemento, una capa lisa y gris que, además, no ha tardado en ser cubierta también por pintadas.