El Oceanogràfic de València ha incorporado a sus instalaciones dos ejemplares de tiburón cebra que ya se pueden ver en el acuario del Edificio de Accesos.

Cedidas por el Zoológico de Loro Parque de Tenerife, son dos hembras de la especie Stegostoma fasciatum que nacieron en el centro canario y que llegaron al acuario de València a finales de julio de 2021. Tras aclimatarse en el área de Cuarentena, ambos animales permanecen en el tanque del edificio principal hasta que alcancen el tamaño suficiente para poder trasladarlos al acuario de Océanos, donde habitan la mayoría de los tiburones y las rayas del centro, explican los responsables del oceanográfico ubicado en la Ciutat de les Arts i les Ciències.

Es en esta instalación donde también viven dos tiburones cebra macho y con los que se espera que las nuevas hembras puedan reproducirse. El tiburón cebra es una especie catalogada como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y su reproducción contribuiría a un aumento de la población, añaden.

La llegada de estos animales al Oceanogràfic es fruto de los acuerdos existente entre ambos centros zoológicos. "Las extraordinarias relaciones que tenemos con Loro Parque hacen posible estos intercambios de especies cuyo objetivo es, ante todo, trabajar por su bienestar y su mantenimiento", destaca el conservador del Oceanogràfic de València Mario Roche.

HASTA DOS METROS DE LONGITUD

Los Stegostoma fasciatum son animales fácilmente reconocibles por su aleta caudal, casi tan larga como el resto de su cuerpo, y que pueden llegar a los dos metros de longitud.

Se les conoce con el nombre de "cebra" porque, al nacer, las crías presentan bandas de color anaranjado a lo largo de su cuerpo que se transforman en puntos más oscuros cuando alcanzan la edad adulta.

Es una especie tropical que habita en la zona del Océano Pacífico y del Océano Índico y que se alimenta principalmente de moluscos, crustáceos y pequeños invertebrados.

El tiburón cebra ha sido declarado en peligro de extinción por la Unión Internacional para la conservación de la Naturaleza (UINC), debido a que su número está disminuyendo a medida que aumenta la pesca no reglamentada y se transforma su hábitat.