El alcalde de València, Joan Ribó, ha indicado, preguntado por las Fallas de 2022, que la voluntad del consistorio es que sean "normales", aunque ha matizado que se tiene "capacidad de reducir y de restringir" estas celebraciones si así debe hacerse como consecuencia de la pandemia de la Covid-19. Ha considerado que "hay que esperar un poco" y ha asegurado que se será "siempre estrictamente rigurosos en el cumplimiento de la normativa que marque la Conselleria de Sanidad".

Ribó ha comentado, preguntado por cuáles van a ser las actividades que se podrán realizar en las próximas fiestas falleras y por el plazo para determinarlo, que se está "a dos meses" de ellas y pendiente de la evolución de la pandemia. "Estamos a dos meses. En estos momentos estamos viendo como esta epidemia no está bajando, sí en fase de meseta. Creo que hay que esperar un poco", ha expuesto.

El primer edil ha mostrado "la esperanza" de que los contagios de Covid-19, pero ha resaltado que la seguridad es "ninguna". "Creo que no podemos tener ninguna seguridad" aunque "en principio, trabajamos con unos planteamientos de unas fallas normales", ha insistido.

Ribó ha agregado que se cuenta también "con la seguridad" de haber hecho "unas Fallas en septiembre --las de 2021 aplazadas de marzo a este mes por la pandemia-- con unas condiciones especiales que serían para mi el mínimo" y "con la seguridad" de saber que "la gente se ha portado" y de que todo el colectivo fallero "tiene ya los conocimientos, la formación y todos los datos" para saber cómo actuar.

"Por lo tanto, estoy muy tranquilo en este tema. En principio, la voluntad es de que sean unas Fallas normales. Si hay algún problema, tenemos capacidad de reducir y de restringir, como ha pasado en septiembre", ha aseverado. Ha reiterado que se está aún "a dos meses vista" y con una "situación cambiante" y ha agregado: "no me preocuparía demasiado".

Respecto a las contrataciones que se tengan que hacer para las próximas Fallas y sobre si se trabaja con una mirada de máximos para luego poder reducir, el edil de Cultura festiva y presidente de la Junta Central Fallera (JCF), Carlos Galiana, que ha estado junto a Ribó, ha comentado que "siempre es más fácil ir a una reducción que a una ampliación".

Programa de màximos

Galiana ha expuesto que "tanto el pleno de la JCF como la asamblea han aprobado un programa de festejos de máximos" con la idea de "empezar a trabajar". "La gente tiene que planificarse", ha señalado, a la vez que ha anunciado que próximamente habrá una reunión con la mesa de seguimiento establecida con la Conselleria de Sanidad para las Fallas de septiembre con el fin de ver "la valoración que hacen los especialistas en sanidad sobre lo que tiene que venir".

El edil ha aseverado, "como ha dicho el alcalde", que el Ayuntamiento "va a máximos". "Quedan dos meses", ha insistido además de comentar que si se tuvieran que adoptar medidas para cumplir con las restricciones de la pandemia se haría. "Si tuviéramos que modificar alguna cosa tenemos la experiencia. Y como ha dicho el alcalde como mínimo tenemos lo de septiembre", ha agregado.

El responsable de la JCF ha opinado que a las Fallas "no hay que tratarlas como una cosa ajena a la sociedad". "Son parte de la sociedad y se les tiene que tratar de igual manera. Estamos viendo muchas veces los estadios de fútbol llenos, cómo la gente está junta a la entrada y a la salida y otros tipos de eventos que se han realizado sin problemas. Creo que todas las actividades falleras hay que tratarlas como hicimos en septiembre, con la normativa que hay, que sea análoga a las actividades falleras. Con esa normativa actuaremos", ha expuesto.

Joan Ribó ha reclamado "normalidad". "Creo que con normalidad y con voluntad de normalizar la situación. Nunca podemos saber qué va a pasar dentro de dos meses. Seremos siempre estrictamente rigurosos en el cumplimiento de la normativa que nos marque la Conselleria de Sanidad", ha concluido el alcalde.