La dirección del CEIP Santa Teresa ha pedido a la concejalía de Movilidad Sostenible que desplace unos metros la cámara ubicada en la calle Corona para facilitar el acceso al Área de Prioridad Residencial de Ciutat Vella Nord, en la que se ubica el centro escolar. De este modo, los padres y madres que no tienen otra alternativa que usar el coche para llevar al colegio a sus hijos, no se expondrían a ser multados, como ocurrió con la madre de una niña discapacitada a la que se negó inicialmente el permiso y tuvo que recurrir al Defensor del Pueblo.

Esta propuesta crearía un itinerario libre de multas, con forma de «U», que permitiría a las familias acceder en coche por un tramo de Corona, doblar por la calle Beneficencia y salir por Na Jordana. Este planteamiento se lo han trasladado las representantes del AMPA y la directora del centro al servicio de Movilidad Sostenible en una reunión que tuvieron ambas partes el 19 de noviembre. De momento, el departamento que dirige Giuseppe Grezzi no tiene previsto llevarla a cabo, tal como informan fuentes del colegio.

En la actualidad, un buen número de las familias y los docentes del CEIP Santa Teresa tienen un grave problema de accesos a la APR, puesto que no se les han concedido suficientes autorizaciones -permanentes o temporales- por parte del Ayuntamiento.

Esta situación se arrastra desde hace meses y ha llevado a la dirección del colegio y a la Asociación de Padres y Madres a movilizarse en varios frentes para conseguir soluciones alternativas y para tratar de ampliar el número de permisos con que cuenta toda la comunidad escolar.

Las fuentes consultadas por Levante-EMV subrayan «la atención personalizada y exquisita» que han recibido por parte de las técnicas de Movilidad Sostenible, «incluidos los fines de semana», pero en cuanto a soluciones «reales» no ha habido muchos avances. El 19 de noviembre hubo una reunión, entre las representantes del CEIP Santa Teresa y las de Movilidad Sostenible, en la que se acordó que el colegio dispondrá de 30 autorizaciones puntuales al mes y para atender situaciones urgentes. Estos permisos los administra la propia dirección, de mutuo acuerdo con la comunidad escolar. Sin embargo, resultan insuficientes todo el colectivo.

Movilidad Sostenible propuso al CEIP Santa Teresa habilitar como zona de aparcamiento rápida, para apenas 10 o 15 minutos, la isleta actual del primer tramo de la calle Corona con el cruce de Guillén de Castro. Pero esta solución no resuelve el problema, ya que ahí hay pocas plazas y además deberían compartirlas el CEIP Santa Teresa y el Cervantes.

Por su parte, tanto la AMPA como la dirección están trabajando en otras opciones. Una vía que están explorando los padres y madres con la Diputació de València es que se permitan a los usuarios del colegio aparcar en horario escolar en el callejón situado entre la calle Beneficencia y el IVAM.

Sea como fuere, «necesitamos más soluciones», explicó la directora, porque es insuficiente el número de autorizaciones que ha concedido el ayuntamiento al centro. Por eso, insiste en que mover la cámara sería la mejor solución, ya que buena parte de los usuarios del colegio verían resuelto el problema y entonces sí podrían ser suficientes las 30 autorizaciones mensuales puntuales.