Las obras de remodelación de la plaza de la Reina no estarán terminadas en mayo próximo, según los plazos previstos inicialmente. La reapertura de la plaza se retrasará hasta finales de julio, según ha admitido la Concejalía de Movilidad, que ha renunciado a ampliar la excavación arqueológica para documentar los muros tardorromanos que aparecieron en mayo pasado en aras de cumplir los plazos previstos. Se pensaba incluso en abrir la plaza parcialmente para las Fallas del mes de marzo.

La obra, como era de esperar tras el modificado del proyecto que se tuvo que hacer este verano ante la presencia de restos arqueológicos y a la vista de los daños de mayor alcance de los previstos inicialmente en el aparcamiento subterráneo, no se acabará en plazo. La previsión ahora, según informaron fuentes de la Concejalía de Movilidad, es que la nueva plaza esté en uso a finales del mes de julio.

Las obras de peatonalización de la plaza fueron adjudicadas por 10,7 millones de euros (IVA incluido) a la UTE formada por Edifesa-Collosa, bajo la dirección de obra del arquitecto José María Tomás. Con el modificado de obras autorizado el pasado verano, con un sobrecoste orevisto de 1,6 millones, la nueva plaza acabará costando 12,3 millones de euros. La plaza de la Reina es uno de los proyectos estrella de la legislatura junto con la remodelación del entorno de la Lonja y el Mercado Central, que está gestionando Urbanismo.

El modificado de obra ha sido aprobado definitivamente esta semana por la Concejalía de Movilidad. Hoy ha recibido el visto bueno de la comisión municipal de Patrimonio al incluirse en dicho modificado varias cuestiones que afectan al entorno monumental catalogado como Bien de Interés Cultural.