El final de la recuperada fiesta de San Vicente Ferrer se ha visto ensombrecida en su colofón al notificarse el fallecimiento de uno de su miembro más histórico: José Miguel López Gutiérrez, el eterno vicepresidente de la Junta Central Vicentina y no menos eterno presidente del Altar del Carmen, en el que había superado los 40 al frente del mismo

José Miguel estaba cerca de cumplir 60 años en la Junta Central Vicentina, puesto que había entrado como delegado de la misma en el año 1966, de la que seguía siendo vicepresidente primero -lo que, en la práctica, supone ser el presidente de facto, puesto que la JCV tiene un funcionamiento más autónomo respecto al concejal de fiestas de turno que, por ejemplo, la Junta Central Fallera-. Su delicado estado de salud le había impedido participar en los festejos de este fin de semana, el del regreso a las calles de la fiesta del patrón.

En el año 2019 fue elegido por el entonces concejal Pere Fuset como mantenedor de la Honorable Clavariesa, Marivi Borrell, atendiendo a ser el año más especial de la historia reciente del mundo vicentino, el del sexto centenario de su fallecimiento.