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València asumirá la ordenanza "abolicionista" de la prostitución que propone la Generalitat

En junio organizará un foro "feminista y abolicionista" para cambiar la ordenanza actual

Manifestación contra la prostitución en València. GERMAN CABALLERO

El Ayuntamiento de València asumirá la propuesta de ordenanza de prostitución que la Conselleria de Justicia de la Generalitat Valenciana ha ofrecido a todos los municipios de la Comunitat. Se trata de una ordenanza "abolicionista" de la prostitución que prohíbe el ejercicio de la misma en cualquier ámbito y que penaliza a los demandantes de sexo con hasta 3.000 euros de sanción.

Según ha explicado el concejal de Protección Ciudadana, Aarón Cano, en este caso la ordenanza presentada por la consellera Gabriela Bravo es un mensaje político que obliga a declararse a favor o en contra de la prostitución. Y el equipo de Gobierno de València está claramente en contra, asegura. "La prostitución es degradación y violencia, y no hay ninguna mujer que se meta en la cama con un desconocido porque quiere", dice el concejal, que recuerda la explotación y las mafias que giran alrededor de este negocio. "Es una buena idea que la prostitución se vea como una agresión a las mujeres", sentencia.

"Es una buena idea que la prostitución se vea como una agresión a las mujeres"

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Tanto es así, que el Ayuntamiento de València tiene previsto celebrar en el mes de junio un foro de debate de corte "feminista" y "abolicionista" del que salga una modificación de la actual ordenanza de prostitución, que data de 2013.

Respecto a las posibles sanciones, que en la ordenanza promovida por la Generalitat son de 1.500 euros para los demandantes de sexo o 3.000 si eso ocurre a menos de 200 metros de centros escolares, Cano explicó que su objetivo es prohibir la prostitución y luego será el Servicio de sanciones el que establecerá las posibles multas.

Aarón Cano explicó, en cualquier caso, que la prostitución callejera en València es muy escasa (se concentra en polígonos de la periferia) y que es muy complicado enfrentarse a la prostitución que se ejerce en pisos, locales o hoteles, por lo que cree que el Gobierno central debería sacar alguna ley que facilitara ese trabajo. "Esa es la clave de todo para que esto de verdad funcione", dice.

Eso no significa que la normativa de València ciudad no pueda tener un efecto sobre la prostitución, pues "está enviando un mensaje a quienes consumen sexo de pago". "Las sanciones a los clientes, que ya están en la ordenanza actual, han ayudado mucho a acabar con la prostitución callejera en València, porque a nadie le apetece que le llegue una carta a su casa con una multa por violar la ordenanza de prostitución", asegura el concejal de Protección Ciudadana.

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