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Se buscan ideas para limpiar el agua del último tramo del antiguo cauce

Los malos olores son el principal problema para los vecinos

El agua estancada en el último tramo del viejo cauce. levante-emv

La descontaminación de los tramos finales del viejo cauce del Turia, desde l’Oceanogràfic hasta el puerto, será el gran desafío para los despachos de arquitectura, paisaje e ingeniería que opten al concurso de ideas del Parque de Desembocadura convocado por el Ayuntamiento de València. La convocatoria internacional, aprobada este viernes por la junta de gobierno, permitirá culminar el Jardín del Turia 35 años después de la aprobación del plan especial firmado por Ricardo Bofill. Un plan que inyectó modernidad a la ciudad y permitió convertir el cauce seco en un gran pulmón verde urbano salvándolo del proyecto de construcción de una gran autopista urbana.

El concurso de ideas busca propuestas «sólidas» que permitan recuperar de manera definitiva el agua en los últimos tramos del viejo cauce, donde ya se han probado algunas soluciones de resultado desigual, como la oxigenación durante la celebración de la F1, que evitó el problema de los malos olores, o la biorremediación más reciente a base de microorganismos y enzimas que «devoran» la suciedad, que ha demostrado eficacia pero que no ha tenido continuidad en el tiempo.

El parque de Desembocadura no recupera la salida al mar, cubierta en 2004 y ocupada hoy por una rotonda y viales del puerto, pero intentará compensar la pérdida de este paisaje con la regeneración fluvial, recuperando el curso del agua junto a Natzaret, Moreras y el Grao, donde se registran episodios de vertidos de manera frecuente.

El ayuntamiento, según lo anunciado esta semana, renuncia a terminar el tramo del colector de aguas pluviales que circula bajo el Jardín de Turia y acaba aguas abajo de l’Oceanogràfic, donde el agua sale de nuevo a cielo abierto hasta la rotonda del puerto, donde se canaliza otra vez hasta el mar. Los despachos de arquitectura e ingeniería tendrán que aportar por tanto soluciones que permitan, sin canalización, la regeneración ambiental del agua en estos últimos tramos, donde el agua estancada, en ocasiones con vertidos, provoca entre otros problemas malos olores en los barrios vecinos.

Entre las propuestas para la regeneración hidráulica y ambiental de los tramos finales del viejo cauce en las que se ha inspirado el gobierno del Rialto, formado por Compromís y PSPV, se incluyen las que se han llevado a cabo en las Riberas del río Gállego a su paso por Zuera (Zaragoza), donde se recuperaron para uso público los terrenos entre el casco urbano y el cauce fluvial, durante años utilizados como vertedero incontrolado, configurando una nueva fachada en esta población que se «abrió» al río, al que tradicionalmente sólo daban las traseras de la edificación perimetral.

También se ha tenido en cuenta la intervención del Parque del Agua con motivo de la Expo de Zaragoza, donde las riberas del Ebro se han recuperado a través de instalaciones «inundables» como zonas de esparcimiento.

El proyecto del Manantial Sur del Bosque Metropolitano de Madrid o el «Kelani River Park», de Colombo (Sri Lanka) son otras de las intervenciones de referencia en el concurso de ideas del Parque de Desembocadura. El Kelani es uno de los ríos más importantes del país asiático y también uno de los más contaminados. En los últimos años se ha puesto en marcha un plan de regeneración respaldado por organismos internacionales, como Unicef, para mejorar el caudal protegiendo las áreas de captación y minimizando las acciones humanas y naturales que causan la contaminación del agua. Entre las acciones que se han llevado a cabo están las empresas de multiaventura y la creación de espacios como el Kelani River Park.

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