Agua para evitar lipotimias, mascarilla de seguridad porque hay mucho grupo de riesgo, visita sin contacto físico con la imagen ni con el resto de devotos y puertas abiertas hasta que pase la última persona. Y, seguramente con el error por parte del Arzobispado de no bajar la imagen original desde el altar mayor y así empezar el Centenario de la Coronación a lo grande, con un efecto llamada impactante. Será la "Peregrina" la que presidirá el Besamanos, el último acto de los festejos de 2022 y el primero, según se mire, de 2023 y que tendrá lugar el miércoles, día 18. 

Será la segunda edición en medio año, puesto que esta visita devota a la patrona se recuperó el pasado mes de noviembre, cuando las condiciones sanitarias lo permitieron. Y ahora, la fórmula de honrar a la patrona será nuevamente la de la reverencia para evitar el contacto de aliento entre los devotos.

Será nuevamente un acto de fe con su dosis de penitencia, puesto que las temperaturas subirán a los 26 grados, con aún mayor sensación térmica en una plaza que pasan los años y sigue encontrar solución a su toldo. Por este motivo, aparte de paraguas y parasoles que llevarán los asistentes, la organización ha previsto el reparto de botellines de agua. No hay que olvidar que una parte mayoritaria de los visitantes son grupos de riesgo por su edad.

Nada que ver, en cualquier caso, con la edición extraordinaria de noviembre, que estuvo acompañada por la lluvia.

La imagen será colocada, como en las ediciones anteriores, frente al altar mayor, y las puertas se abrirán a las 7 horas por la puerta de bronce, habilitándose en la Plaza de la Virgen un vallado en “zig-zag” para facilitar el orden de entrada en la cola que se irá formando.

La puerta de salida será la más cercana a la tienda la Basílica que da a la Plaza de la Virgen y la puerta de la calle de la Leña “será habilitada como acceso preferente para personas con sillas de ruedas o de movilidad reducida, y con carritos de bebés”.

Desde la Basílica indican que “en este Besamanos no hay limitaciones de aforo ni medidas especiales frente a la pandemia pero para acceder al templo recomendamos el uso de mascarilla, utilizar los dispensadores de gel hidroalcohólico y mantener la distancia prudencial”.

En la Plaza de la Virgen “habrá un retén de emergencias médicas de la Cruz Roja y contaremos con la colaboración de operarios del Ayuntamiento para la colocación de las vallas, la presencia de la Policía Local y voluntarios de Protección Civil”.

Los visitantes recibirán una estampa y la Fundación Maides instalará su tradicional ‘paraeta’ en la Plaza de la Virgen para informar sobre la labor que realizan de atención y acompañamiento de enfermos mentales graves y en riesgo de exclusión social. La Basílica sólo cerrará sus puertas “cuando pase la última persona que esté en la cola".

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Besamanos a la Virgen de los Desamparados