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Los toldos llegan a la plaza de la Reina

Arranca la instalación de los elementos temporales de sombra en la nueva plaza

Los toldos son visibles ya desde los puntos altos de la plaza

Los toldos que proporcionarán sombra a la zona central de la renovada plaza de la Reina, cuyas obras han entrado en la recta final, ya han empezado a instalarse y son visibles desde los puntos altos de la plaza como la torre del Micalet. A diferencia del toldo de la plaza de la Virgen, que se renovó hace años pero que sigue sin uso por falta del proyecto de adecuación, los toldos de la plaza de la Reina no están anclados a las fachadas de los edificios, sino que van sujetos a un conjunto de postes metálicos anclados al suelo.

Los toldos de la nueva plaza, diseñada por Tomás Llavador-Escario, generarán sombra a esta gran plaza donde la existencia del aparcamiento subterráneo condiciona la plantación de más arbolado. La plaza incorpora pérgolas y toldos que multiplicarán por cinco la superficie de sombra actual hasta llegar a los 1.317 metros cuadrados. Para garantizar el confort climático habrá además difusores de agua y fuentes. Los toldos, de color crudo, se instalarán en los meses de calor, probablemente en marzo o abril, y se retirarán en octubre. La comisión de Patrimonio dio el visto bueno a la instalación de los toldos retráctiles y estacionales.

También se plantarán 115 árboles lo que supone un aumento del 70% respecto a lo que había antes de la reforma de este espacio urbano que recuperará 10.000 metros cuadrados para los peatones y los ciudadanos. La nueva plaza dispondrá de hasta 900 asientos para que la gente pueda descansar. 

La nueva plaza y el aparcamiento se abrirán a finales de julio para el disfrute de toda la ciudadanía, según lo anunciado por el alcalde, Joan Ribó, y el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, en una reciente visita a la zona.

La reforma de la plaza un espacio inacabado y fruto del derribo de varias manzanas de casas y del convento de Santa Tecla, han costado 10,7 millones de euros, de los que la UE tiene que aportar 3,3. El proyecto estuvo paralizado varios meses por la aparición de restos arqueológicos del siglo V vinculados a una muralla tardorromana que finalmenta fueron tapados.

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