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Cultura fuerza a rebajar alturas y dar más protección para los edificios del Cabanyal

El ayuntamiento refuerza la vigilancia arqueológica ante los reparos de la conselleria al PEC

Cultura fuerza a rebajar alturas y dar más protección para los edificios del Cabanyal HEINO KALIS

La Dirección General de Patrimonio, dependiente de la Conselleria de Cultura, ha puesto importante reparos al plan especial del Cabanyal (PEC) y requerido al Ayuntamiento de València para que aporte información complementaria cuya elaboración está complicando la aprobación del plan especial sin derribos que impulsa la Concejalía de Desarrollo Urbano tras la derogación en 2015 del anterior Pepri del Cabanyal y de la prolongación de Blasco Ibáñez.

Cultura ha puesto 62 objeciones al plan especial elaborado por los urbanistas Gerardo Roger y Luis Casado por encargo de Aumsa que prevé la construcción de un millar de viviendas y la protección de 1.200 inmuebles. Precisamente uno de los reparos de la conselleria son las fichas de protección patrimonial que han tenido que revisarse para ajustarlas al "modelo" exigido por la normativa.

Uno de los principales reparos de la conselleria al PEC son las alturas establecidas en al menos diez manzanas. Las alturas previstas ya se rebajaron tras la primera fase de alegaciones del plan a instancias de los vecinos en las nuevas construcciones previstas en Eugenia Viñes y Doctor Lluch. Los autores del plan han recogido las exigencias de reducción de alturas de la conselleria en muchos de los supuestos, entre ellos, en las viviendas prevista en la manzana de las calle Pavía, Pintor Ferrandis y Eugenia Viñes donde se rebajarán de tres a dos las alturas previstas para las nuevas construcciones. También se rebajan las cinco plantas previstas en la plaza Calabuig a solo dos. Sin embargo mantienen las previsiones de hasta seis alturas en manzanas lindantes con las nuevas construcciones del barrio como la manzana de la calle Almenara-Antonio Juan-Felipe Vives con el argumento de no distorsionar las alineaciones de las construcciones más modernas del barrio.

La conselleria pide asimismo revisar medio centenar de edificios en las calles Barraca, José Benlliure, Mariano Cuber, Padre Luis Navarro, Progreso, Reina , Francisco Eiximenis, Ramón Rocafull, Pedro Maza, Vicente Ballester, Sánchez Coello, Vidal Cañelles, Vicente Brull, Eugenia Viñes y Pavía para darles protección parcial. Amplía además los elementos a conservar en edificios protegidos como el chalé de Demetrio Ribes, en Eugenia Viñes, donde se protege la verja, la torre miramar, las columnas y la volumetría.

Cultura también ha puesto objeciones a las demoliciones de interiores permitidas en edificios con protección parcial cuyo interior no ha podido ser visitado por los autores del plan. “Es arriesgado permitir la demolición indiscriminada de todo lo que no se vea desde la calle”, apuntan los técnicos de Cultura, que piden que se fijen cautelas para evitar pérdidas patrimoniales.

El plan determina así que "se deberán mantener, restaurar o reponer aquellos elementos interiores, como pavimentos, escaleras, azulejos, etc., que posean un carácter patrimonial o histórico". En naves industriales con protección parcial si se permitirá el vaciado pero se exigirá la conservación de las fachadas.

La conselleria ha obligado igualmente a delimitar áreas de vigilancia arqueológica en el antiguo barrio de pescadores, declarado Bien de Interés Cultural, entre ellas las que afectan a edificios protegidos como el Molino de Serra, al Casinet, la Parroquia Cristo Redentor, o la iglesia de Los Ángeles. Además se protegen como zona arqueológica las antiguas chimeneas industriales como la de la antigua fábrica de la calle Vicente Brull y la de la calle Arquitecto Alfaro. Igualmente serán zona de vigilancia arqueológica la Casa del Bous, la fábrica de hielo y la Lonja de Pescadores, así como el conjunto de viviendas de pescadores de la calle Pavía.

La conselleria obliga así a realizar excavaciones arqueológicas en las intervenciones que se hagan en espacio público, en inmuebles catalogados y en los solares actuales o producto de derribo.

Otra de las exigencias de la conselleria es la de ser informada de cualquier modificación en el Catálogo de Bienes Protegidos del Plan Especial del Cabanyal (PEC).

Sobre los solares del barrio, la conselleria insiste en incorporar la obligación de la edificación sustitutoria a los dueños del suelo, una exigencia urbanística y patrimonial cuya finalidad es evitar la degradación de entornos protegidos. La exigencia con todo puede generar problemas en el barrio donde el rechazo vecinal ya ha obligado al gobierno municipal a renunciar a la reconstrucción de la popular Casa de la Palmera, uno de los símbolos del expolio del barrio.

En las intervenciones sobre las casas del barrio, declarado Bien de Interés Cultulral por su particular trama de calles estrechas paralelas al mar, deberán acompañarse de un levantamiento fotográfico del edificio. El plan exige además, a requerimiento de la conselleria, que se recoja expresamente la obligación de los propietarios de mantener y conservar el bien cultural protegido.

Paneles solares y cableado invisible

La conselleria también ha pedido que se regulen la instalación de toldos, rótulos y marquesinas. El plan prohíbe así “las marquesinas y dispositivos luminosos en las fachadas”, “La instalación de toldos debe quedar armonizada compositiva y cromáticamente con el esquema general de composición de la fachada del edificio”, expone el plan, que además veta el uso de materiales plásticos y acabados reflectantes. Sobre las placas solares el plan incorpora la recomendación de la conselleria de que los paneles no sean visibles desde la calle. El plan prohíbe poner aparatos de aire acondicionados o antenas en las fachadas y veta los tendidos eléctricos aéreos. “Toda instalación eléctrica, telefónica o de otra naturaleza “se canalizará subterráneamente”.

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