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El centro histórico renueva su imagen

La reforma y peatonalización de las plazas de la Reina, Mercat, Brujas, Ayuntamiento y San Agustín cambian la postal de la ciudad

El centro histórico renueva su imagen

Basta con pasear por el centro de València para comprobar la gran cantidad de vecinos y visitantes que recorren estos días el centro histórico de la ciudad. Quien hubiera estado antes, sin embargo, habrá notado importantes cambios. Las fotos que se llevará a casa son completamente nuevas. Y es que la apertura de la Plaza de la Reina este jueves completa el proyecto de remodelación de las cinco plazas más importantes del casco histórico de València, hecha sea la excepción de la plaza de la Virgen, para la que no hay cambios previstos por el momento, entre otras cosas porque ya es peatonal y ese era el objetivo principal de los cambios puestos en marcha en todas las demás.

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Las plazas reformadas son la propia plaza de la Reina, Mercat, Ciudad de Brujas, Ayuntamiento y San Agustín. Las tres primeras ya están terminadas con proyectos definitivos. Las dos últimas han sido remodeladas por la vía del «urbanismo táctico» a la espera de su reforma integral. Tanto la plaza del Ayuntamiento como la de San Agustín ya tienen encauzado el diseño tras un complejo concurso de ideas.

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La reforma de estas cinco plazas, cuyo coste se acerca a los 20 millones de euros, se ha producido entre los años 2020 y 2022, es decir, en esta última legislatura. El cambio, por tanto, ha sido muy brusco y, en algún caso, muy notable.

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Obras completas

De las ya terminadas definitivamente, la primera en abrirse (el actual equipo de Gobierno no hace inauguraciones) fue la plaza de Brujas, en diciembre de 2021. Lo que era un terreno prácticamente abandonado en la parte trasera del Mercado Central debido a la paralización de las obras del metro y del aparcamiento subterráneo, se ha convertido en una plaza semipeatonal (pasan residentes y transporte público), con entradas al también remodelado aparcamiento, una pérgola y maceteros, todo ello para resaltar el icónico edificio del Mercado Central y la Iglesia de los Santos Juanes, que actualmente está siendo restaurada con fondos de la Fundación Hortensia Herrero.

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La segunda en «inaugurarse» fue la del Mercat, «hermana» de la de Brujas, pues está al otro lado del mercado, confrontando con La Lonja. Entre ambas, el coste ha sido de 4,8 millones de euros.

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En este segundo caso, el cambio es espectacular, pues además de quitar el tráfico, se ha retirado el arbolado de la fachada del edificio gótico y se ha peatonalizado también la calle María Cristina, lo que configura un eje turístico de primer nivel.

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Se resalta, incluso, la parte trasera de la iglesia de los Santos Juanes y sus terrazas, aunque debajo de éstas asoman «les covetes», antiguos locales comerciales que están abandonados y que trasladan esa imagen al conjunto. Existe una propuesta para crear allí un mercado de artesanía, pero el proyecto es muy incipiente aún.

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Y la tercera plaza terminada es la plaza de la Reina, que además es la obra más importante de todas por ser una de las plazas más importantes de la ciudad, por el cambio que ha sufrido y por el presupuesto: 13 millones de euros, aparcamiento subterráneo incluido.

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Su apertura se ha producido esta misma semana y ha supuesto la peatonalización total de sus 12.000 metros cuadrados, ofreciendo una imagen completamente distinta a la que estábamos acostumbrados, con bancos, toldos y sin coches ni autobuses, elemento este último que han destacado unánimemente vecinos y entidades sociales.

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Urbanismo táctico

Las otras dos plazas que quedan por citar, la del Ayuntamiento y San Agustín, han sido reformadas y peatonalizadas, pero por la vía del «urbanismo tácticos», es decir, a base de asfalto, pintura y maceteros. Todo provisional, pero ya sin coches, lo más importante. Ambas abrieron al público en agosto del año pasado.

Por lo que se refiere a la plaza del Ayuntamiento, su reforma ha sido toda una declaración de intenciones, es decir, obedece a la política municipal de ganar espacio para los peatones allí donde siempre han dominado los coches. Y qué mejor ejemplo que la principal plaza de la ciudad.

La intervención ha consistido básicamente en peatonalizar todo el frente del ayuntamiento y dejar un eje viario entre Periodista Azzati y la calle Barcas para transporte público, con una salida también por Roger de Lauria para el tráfico privado. El coste se ha acercado al millón de euros.

Ahora está pendiente una remodelación integral de la plaza, para la cual ya se ha convocado un concurso de ideas al que se presentaron 28 despachos y del que ya han salido 5 finalistas. La previsión es hacer las obras en la próxima legislatura, siendo así el mayor proyecto patrimonial de la misma.

En cuanto a la plaza de San Agustín, la situación es similar, aunque en este caso se trata de un recinto secundario si se compara con el anterior. También ha sido ya reformada y semipeatonalizada, convirtiendo lo que era una dársena de autobuses de la EMT en una coqueta plaza junto a una de las iglesias más importantes de la ciudad, esta sí.

Para San Agustín se ha hecho también un concurso de ideas y el proyecto ganador ha sido «Escala de color», una actuación que costará más de 7 millones de euros. La reforma «táctica» hecha ahora no ha llegado a los 70.000 euros.

La reforma de la plaza de la Reina, terminada esta semana, ha supuesto un cambio total de su imagen, no solo por la peatonalización, sino por el diseño. Su coste ha sido de 13 millones de euros.

Es la más pequeña de las plazas históricas y no toda ha sido para los peatones, pero al menos ya no es una «estación» de la EMT. También está pendiente de una reforma final.

Se abrió al público en diciembre de 2021 y ha acabado con el «agujero» urbano que dejó la suspensión de las obras del metro y del aparcamiento subterráneo.

Como en todas las demás, la peatonalización es la base del cambio, pero en este caso se ha valorado mucho el entorno monumental: la Lonja, el Mercado Central y la iglesia de los Santos Juanes.

La plaza del Ayuntamiento lleva peatonalizada desde agosto de 2020, pero su reforma definitiva está pendiente del concurso de diseño.

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