Un pavoroso incendio ocurrido en las plantas séptima y octava de una finca del barrio de Benicalap causó ayer la muerte de dos mujeres y provocó la hospitalización de otra por inhalación de humo. Las autoridades investigan las causas de este siniestro que, según testigos presenciales, generó una gran llamarada y una tremenda humareda además de cuantiosos daños materiales en la vivienda más afectada. En los trabajos de extinción trabajaron hasta 8 dotaciones de Bomberos de València. Dos efectivos fueron atendidos por quemaduras de diversa consideración, y uno de ellos, fue evacuado al hospital La Fe. Además, otro bombero fue atendido por los sanitarios por varios cortes en una mano. En el momento del incendio, había en el edificio unas 50 personas, que desalojaron el inmueble rápidamente gracias al aviso de un vecino de la quinta planta, Jonathan Rodríguez.

Los hechos sucedieron en el número 7 de la calle Pintor Matarana sobre las 6,23 horas del domingo, cuando los gritos de socorro procedentes del interior del domicilio en llamas alertaron al vecindario. «¡Llamad a los bomberos, me estoy quemando !», se oía gritar a la mujer, tal como ha contado otro testigo presencial.

Despertado por estos gritos desgarradores, Jonathan Rodríguez, subió corriendo para tratar de auxiliar a su vecina. Sin embargo, la virulencia del fuego le impidió acceder al interior, relató a Levante-EMV. Eso sí, pudo despertar al cerca de medio centenar de personas que en ese momento dormían en los pisos de su finca, salvándolas de un mal mayor. La fallecida de la planta 7ª es una mujer de entre 40 y 50 años, originaria de los Países del Este, tal como informó Celia Pérez, que vive en el piso del mismo rellano y frente a la vivienda del siniestro. La fallecida se lanzó por la ventana al vacío, al parecer empujada por el terror a morir calcinada. Una agente de la policía local, narra otra vecina del inmueble, trató de asistirla sobre la calzada, pero sin éxito.

Detalle del balcón, a la izquierda, de la vivienda calcinada. josé manuel lópez

La segunda fallecida es más mayor, en torno a 70 años y su piso está en la planta 8ª. Murió, al parecer, asfixiada por el humo que ascendía por el interior de la escalera. Y la tercera afectada, tiene 86 años y fue evacuada, consciente y en ambulancia con ayuda de oxígeno, hasta el hospital La Fe donde quedó ingresada.

Célia Pérez, vecina de la fallecida más joven, «aún sigue en shock». «Hacia las 6,20 horas – recuerda - me ha despertado mi novio - Omar Ruiz- y me ha dicho vístete, coge los animales y vámonos, que hay un incendio». Al abrir la puerta de su casa, «hemos sentido una llamarada grande y una gran humareda». «Hemos bajado a toda velocidad mientras las llamas nos tocaban», relataba. Durante la mañana de ayer, Omar y otros vecinos de las plantas más dañadas por el fuego, se afanaban en barrer y limpiar los abundantes restos de cenizas y otros materiales desprendidos de las paredes dañadas por el fuego.