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El Plan "Edificant" para la construcción de colegios fracasa en València

Ninguno de los nueve grandes proyectos se ha ejecutado y tres de ellos han sido devueltos al Consell para actualizar presupuestos

Antiguo cuartel donde debe construirse el nuevo colegio Santo Ángel de la Guarda. Germán Caballero

El plan Edificant de la Generalitat Valenciana, promovido en la anterior legislatura y pronosticado inicialmente para el periodo de tiempo comprendido entre 2018-2022, no ha cuajado en València. Ninguno de los nueve grandes proyectos pactados entre el ayuntamiento y la Conselleria de Educación ha salido adelante e incluso tres de ellos han tenido que ser devueltos al Consell para que revise los presupuestos, porque con el paso del tiempo la inflación ha hecho estragos. Y desde el consistorio echan la culpa del retraso a la pandemia y a la lenta burocracia que debe pasar cada obra, un problema que precisamente quería sortear la Generalitat cuando decidió que fueran los ayuntamientos los que hicieran directamente los colegios con el dinero autonómico.

Cuando se puso en marcha el plan Edificant, la ciudad de València planteó nueve grandes proyectos, que eran la construcción de tres nuevos colegios (CEIP Fernando de los Ríos en Malilla, IES de Patraix y CEIP Santo Ángel de la Guarda, en los antiguos cuarteles de la calle San Vicente) y la reforma integral o ampliación de otros seis ( CEIP Sant Josep de Calasanz, CEIP Lluis Vives, CEIP Carles Salvador, CEIP Salvador Tuset, CEIP Raquel Payá y CEIP Teodoro Llorente). En total, sumaban un presupuesto de 50 millones de euros. Además, al plan se han sumado otras pequeñas obras que han elevado esa cuantía por encima de los 60 millones.

Pues bien, a día de hoy, han sido esas pequeñas obras las que mejor suerte han corrido, pero los grandes proyectos están completamente estancados. Los últimos balances publicados indican que de esos 50 millones destinados a los nueve grandes proyectos apenas se han gastado 675.000 euros, un 1,3 del total, correspondientes a los primeros pasos dados en cinco de esos proyectos.

Devolución de proyectos al Consell

El retraso es tal que en el pleno municipal del mes de julio se aprobó la devolución de tres de esos grandes proyectos a la Generalitat para que revisara sus precios, pues la inflación de estos últimos dos ejercicios ha disparado su coste. Uno de estos proyectos es el nuevo CEIP de Malilla, que tenía un presupuesto de 7,9 millones y ahora sube a 13,2. Otro es el nuevo IES de Patraix, que pasa de 10,2 a 11,8 millones. Y el tercero es la rehabilitación del CEIP Carles Salvador, que pasa de 1 millón a 1,4. En total, tres obras valoradas en 19,2 millones pasan a costar 26,6. Es decir, un sobrecoste de 7,3 millones de euros.

Pandemia y burocracia

Según fuentes municipales, buena parte de esos proyectos están en marcha y las causas de retraso no son atribuibles a los servicios municipales, sino a la pandemia, que ha paralizado o ralentizado la administración local durante dos años, y a la lenta burocracia. Particularmente farragosos resultan los proyectos de más cuantía, los de construcción de nuevos colegios, que parten de cero y tienen elevados presupuestos, dicen.

Además, explican que no todos los planes han sido incluidos ya en los presupuestos del Consell. Se irán presupuestando a medida que sea posible, afirman. En las cuentas autonómicas de 2021 y 2022 los colegios con dotación económica eran el IES de Patraix, CEIP San Josep de Calasanz, CEIP Carles Salvador y CEIP Santo Ángel de la Guarda.

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