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La Torre se queda con una única sucursal bancaria para 5.000 vecinos

Carretera Real de Madrid en La Torre

El pueblo de La Torre se ha quedado con una única sucursal bancaria para satisfacer las necesidades financieras de más de cinco mil personas, más las que vendrán con las nuevas urbanizaciones. Es la consecuencia del cierre de la penúltima de las tres entidades bancarias que existían en su calle principal. La última en cerrar forma parte de la política de reajuste de Caixa Bank, que obligará a sus clientes que no migren las cuentas a Cajamar (la última que queda en el barrio) a tener que desplazarse hasta San Marcelino.

Así lo han hecho notar los vecinos, que no ocultan su enfado por lo que consideran una falta cada vez mayor de recursos básicos. Y aunque, por ejemplo, los técnicos de la concejalía de Envejecimiento Activo visitarán la zona para conocer in situ el problema (La Torre tiene un elevado porcentaje de personas mayores), el alcalde del pueblo, Robert Cuartero, recuerda que «sin duda, es un problema, pero es una decisión empresarial de una entidad privada, ante la que las instituciones poco podemos hacer. Soy el primero en firmar donde haga falta, pero es una decisión de ellos».

Como mucho, y curiosamente, CaixaBank es la caja que ha llegado a un acuerdo con la concejalía de Pueblos para instalar cajeros automáticos en las sedes de alcaldía. «La desaparición de la sucursal una situación que nos hemos encontrado y que, de hecho, se nos había negado repetidamente. Si hay posibilidad de incorporar un cajero las puertas de la alcaldía están abiertas» pero advierte que «el tipo de población que tiene La Torre requiere algo más que un cajero: una atención personalizada y un asesoramiento. Estamos hablando de personas mayores, a las que tenemos que ayudar incluso cuando desde las ventanillas las derivan a los cajeros».

La Torre espera ahora más vecinos y la situación es preocupante en lo que toca a todo el término, que incluye el barrio como tal, la enorme partida de huerta y casas de Faitanar y la manzana de Camañez, mas lo que traerá consigo Sociópolis, sólo tiene un pequeño banco y un cajero.

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