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El retraso en los permisos de Cultura pone en peligro la cúpula y los frescos de la catedral

El restaurador de la Seo teme que las lluvias del otoño generen nuevas filtraciones

Los andamios exteriores de la catedral GERMAN CABALLERO

Se cumplen esta semana siete meses de la presentación ante la Conselleria de Cultura de la propuesta de intervención para la restauración de los frescos renacentistas de los Ángeles Músicos del arquitecto Salvador Vila sin que este organismo, ahora con Raquel Tamarit al frente, se haya pronunciado al respecto.

El pasado mes de junio se cumplió un año desde la instalación de los andamios exteriores e interiores en el altar mayor de la Seo para poder llevar a cabo el estudio preliminar que determinó, en un extenso informe de 700 folios, que el origen de las humedades está en las filtraciones de agua. El abril de este año se retiraron los andamios interiores que ocupaban el altar mayor de la Catedral de València que se colocaron con una compleja estructura aérea para poder acceder a los frescos dañados. Los andamios exteriores, sin embargo, no se pudieron retirar con el fin de proteger la cúpula que envuelven los frescos renacentistas.

La intervención definitiva para poner remedio a las eflorescencias salinas que periódicamente aparecen en los frescos, especialmente en algunas zonas donde la pintura ha saltado acumula ya un retraso de siete meses. Sin embargo, en estos momentos lo que más preocupa a los restauradores son las lluvias de otoño. Como se ha publicado para poder realizar el estudio preliminar de los frescos de Pagano y San Leocadio se tuvo que desmontar la cubierta exterior de la bóveda para poder realizar las catas del relleno y materiales con el objeto de identificar el foco de las humedades. Previamente se colocó la cubierta provisioinal para salvaguardar la bóveda del altar mayor.

Salvador Vila asegura que la estructura está pensada para proteger la cúpula si bien la respuesta en un escenario de DANA genera incertidumbre y preocupación. El arquitecto confía en que la estructura resista y no se produzcan nuevas filtraciones por el exterior de la cúpula.

Las fuentes de la Conselleria de Cultura consultadas no respondieron ayer a las preguntas de este diario en relación a la tramitación del proyecto de restauración de los frescos. 

Reparar las grietas y desmontar las gárgolas

El informe con las conclusiones de los estudios y catas realizadas por un equipo multidisciplinar formado por restauradores de Bellas Artes, físicos de las universidades politécnicas de València y el País Vasco, arqueólogos, arquitectos técnicos y el propio arquitecto de la Seo responsable de la obra, Salvador Vila, concluyeron que la parte envolvente exterior del ábside, sus fachadas y encuentro con las plementerías  “está muy perjudicada y es el origen de los problemas de humedades que afectan a los frescos”. 

El informe explica que la piedra del ábside es antigua (760 años) y muy porosa y que en el exterior se detectaron grietas y filtraciones próximas a las ventanas y a las gárgolas que desaguan la lluvia. Todo ello sumado a los agentes biológicos como nitratos y excrementos de palomas y gaviotas han ido afectando al interior de la bóveda. En el estudio se comprobó que el relleno de la bóveda se encuentra en buen estado- no presenta humedades- y las afecciones en los ángeles músicos- sobre los que aparecieron en 2019 preocupantes eflorescencias son daños “muy localizados”.

La intervención propuesta conllevará la reparación exterior de la zona envolvente del ábside - desde donde se trabajará con los andamios exteriores ya instalados-, el desmontaje de algunos elementos arquitectónicos como las gárgolas para su reparación y buen funcionamiento, así como la parte interior de los frescos renacentistas para los que será necesario instalar de nuevo los andamios.

Obras pendientes en Cultura

La intervención en el altar mayor de la catedral no es la única asignatura pendiente en la Catedral de València, donde ya se ha llevado a cabo una actuación urgente en la fachada recayente a la plaza de la Almoina para acabar con las filtraciones a las capillas laterales de la girola. La citada obra se llevó a cabo tras rechazar la Dirección General de Patrimonio la demolición del muro del siglo XVIII que oculta el ábside gótico de la catedral. El derribo de este muro para dejar a la vista toda la fachada gótica trasera de la Seo ha sido uno de los últimos desencuentros entre los responsables de la catedral y el departamento que dirige Carmen Amoraga.

El arquitecto restaurador de la Catedral, Salvador Vila, también espera desde hace meses el visto bueno para la restauración de la logia renacentista, apuntalada desde hace meses, asi como para la rehabilitación exterior del pasaje elevado que conecta la Catedral con la Basílica

Otro de los proyectos pendientes es la eliminación de las jardineras y arbolado adosado a la catedral en la fachada de la calle Micalet. 

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