La declaración del toque manual de campanas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad ha puesto en evidencia una de las características que parecen perseguir más de la cuenta a los colectivos que se dedican a voltear y a emitir sonidos desde torres y campanarios: la división y la falta de comunicación. Porque, aún tratándose de una candidatura no exclusivamente valenciana (está repartida por toda España), los promotores de la misma no han contado con los Campaneros de la Catedral de València, ungidos desde hace tiempo como una de las entidades más prestigiosas en este campo tanto de la ejecución como por la investigación. Tanto es así que, según ha podido saber Levante-EMV, su exclusión de cualquier trabajo previo ha causado malestar en la misma, más allá del hecho de que la decisión de la Unesco signifique en la práctica la protección de estas prácticas. 

La iniciativa, aunque estén involucrados colectivos de otras comunidades autónomas, está promovida desde la Colla de Campaners d'Albaida, el Museo Internacional del Toque Manual de Campanas (MitMac) y la asociación Hispania Nostra, entidad dedicada a "la defensa, promoción y puesta en valor del patrimonio cultural y natural, al que considera como vector de desarrollo social y económico. Tiene como objetivo promover la participación social en las actividades de protección, conservación, difusión y disfrute por los ciudadanos de su herencia cultural y natural".

La espectacularidad del volteo en el Micalet

En los expedientes se tiene que hacer constar la lista de organismos competentes involucrados en la salvaguardia. Para la Unesco, éstos son asociaciones culturales de ciudades y pueblos de Castilla y León, Cataluña, Navarra, País Vasco y Comunitat Valenciana. Y de ésta, los Campaners d'Albaida, la Federació Valenciana de Campaners -ubicada en Ontinyent, en cuyo directorio figuran los campaneros de la catedral-, el compositor Llorenç Barber, el mencionado museo de Albaida, así como otros colectivos de campaneros de L'Alquería de la Comtessa y de Ontinyent. 

Puede argumentarse que quien tiene la idea es quien debe desarrollarla porque suya ha sido la idea (aseguran las partes que la idea se activó a partir de un concierto simultáneo celebrado en 2018), pero la limitada cantidad de "collas" y el incontestable reconocimiento que tienen los campaneros de la Catedral es lo que ha generado, cuanto menos, la sorpresa de no haberlo convertido en un expediente más coral -independientemente de que ha llegado a buen puerto, que eso es incontestable-. Más siendo que Albaida, Catedral, Segorbe y Castelló tienen la condición de Bien de Interés Cultural.

Si que hay, posteriormente, un extenso listado de organizadores comunitarias o representantes. Una especie de directorio, en el que figura un centenar de colectivos de campaneros, en los que sí que integran a los otros tres BIC valencianos, junto con muchos otros de diferentes poblaciones de la Comunitat y de la propia ciudad. De los Campaneros de la Catedral tan sólo hay otra referencia, en la bibliografía, sobre una de las publicaciones de su responsable, Francesc Llop ("Las campanas en las catedrales hispanas. Análisis, significado cultural, conservación y rehabilitación").  

Con la experiencia de las Fallas, la inclusión de los toques supone, efectivamente, una seguridad de protección a la que se ven obligadas las instituciones (en este caso, la única firmante es el Ministerio de Cultura, al tratarse de una iniciativa en la que están involucradas diferentes autonomías) en caso de que fuera necesario. "Las iniciativas no solo se quedan en la protección, el toque manual de campanas en las últimas décadas ha sufrido una pérdida importante en España y en otros muchos países, debido a la electrificación de los campanarios, desapareciendo la diversidad y la riqueza de toques. Se pretende elaborar un plan que implique a todas las administraciones, instituciones y asociaciones para salvaguardar e impulsar este patrimonio inmaterial" aseguran los campaneros de Albaida. 

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Los campaneros del Miguelete realizan el tradicional 'repret' de las campanas

Si se compara con, por ejemplo, el Expediente de Fallas, también en éste figuran como promotores los que lo fueron: Dirección General de Cultura, Junta Central Fallera, Institut Valencià de Cultura y, a partir de ahí, se invitó a adherirse a diferentes entidades, que aparecieron respondiendo a esa invitación y que fueron invitados a los fastos de la declaración. Esto incluye a las grandes juntas locales; es decir, Paterna, Manises, Gandia, Alzira, Torrent, Xàtiva, Sagunt, Denia, Burriana y Sueca. Además de los gremios de artistas de València y Burriana (los dos existentes dedicados a "Fallas" -puesto que el de Alicante es de Hogueras-), así como los sectores productivos (Colegio del Arte Mayor de la Seda, Agrupación de Fabricantes Pirotécnicos, Asociación Valenciana de Indumentaristas), entidades culturales (Associació d'Estudis Fallers, Lo Rat Penat, Federación de Sociedades Musicales, Federación de Folclore) y entidades representativas de la sociedad civil fallera (Interagrupación, y Federación de Ingenio y Gracia).