El Sindic de Greuges califica de incongruentes las justificaciones del gobierno de Joan Ribó sobre la modificación del reglamento de funcionamiento del pleno del Ayuntamiento de València que el grupo municipal del PP ha calificado como reglamento "mordaza" porque limita la acción de los grupos de la oposición. El informe final del Sindic destaca que no se han tenido en cuenta las recomendaciones realizadas por el organismo en noviembre y no han quedado satisfechos los derechos reclamados. Así lo ha denunciado hoy la portavoz del PP, María José Catalá.

El pasado noviembre, el Síndic de Greuges dio la razón al PP y emitió un informe en el que pedía al gobierno de Ribó que se modificara “de forma consensuada con todos los grupos municipales la regulación actual de las preguntas previstas en el Reglamento Orgánico del Pleno de la forma más favorable al ejercicio del derecho fundamental a participar en los asuntos públicos (artículo 23.1 de la Constitución Española), con la finalidad de potenciar este procedimiento de control y transparencia y mejorar su funcionamiento práctico”.

Ahora, tras remitir estas recomendaciones al gobierno de Ribó y PSOE, el Sindic en su resolución final cuestiona al gobierno municipal por no haber atendido ninguno de ellas y califica de órdago la respuesta municipal. “Visto el informe de Alcaldía por el que rechaza expresamente la recomendación de 15 de noviembre, nos ratificamos en la exposición de motivos de la queja formalizada el 19 de julio de 2022 y en las alegaciones formuladas el 4 de octubre de 2022, a las que cabría añadir la intolerable respuesta dada al Sindic en lo referente al idioma de las comunicaciones”-. El Sindic en su resolución dice que “se permite la Alcaldía lanzar el órdago al propio Sindic para que indique qué principio o principios de actuación de dicho Reglamento no se ha tenido en cuenta”.

La resolución final del Sindic recoge sobre el reglamento municipal desmonta todas las justificaciones que intenta plantear el alcalde Ribó y sus socios del PSOE. Le dice que “no se ha aprobado una regulación más favorable al ejercicio del derecho fundamental a participar en los asuntos públicos con la finalidad de potenciar las preguntas como procedimiento de control y transparencia”, y que “no se ha demostrado la sobrecarga de las tareas de las oficinas municipales para justificar la limitación del número de preguntas y de la única cuestión que han de contener”.

Además apunta el Sindic que “la obligatoriedad de dirigir la pregunta a la delegación correspondiente limita el derecho a formular preguntas directamente al Pleno” y añade que “la regulación y la interpretación de la normativa que afecta al derecho fundamental de participación política de los cargos públicos representativos debe hacerse en el sentido más favorable a la eficacia del mismos”.

El nuevo reglamento de pleno (ROP) aprobado por el gobierno de Ribó y PSOE limita el número de preguntas que pueden hacer los grupos de la oposición así como las propuestas a través de mociones. El nuevo reglamento restringe a cinco el número de preguntas por concejal al pleno; limita el número de interrogantes sobre un asunto a uno solo y además de forma “escueta y estricta”; impide volver a preguntar sobre un mismo asunto hasta transcurrir al menos seis meses y se recorta a dos el número de mociones por grupo municipal a Comisión Informativa, entre otras restricciones.

La portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Valencia, María José Catalá, ha lamentado que “el gobierno de Ribó y PSOE pasen de esta manera de las recomendaciones del Sindic, pues no han aceptado ninguna de ellas” y les recuerda que “van a pasar a la historia como el gobierno menos transparente y más totalitario de la democracia al tratar de frenar y anular la labor de fiscalización de la oposición. Lo que nunca hicieron los gobiernos del PSOE y PP en el Ayuntamiento lo va a poner en marcha el actual”.