El Jardín del Turia acabará en un gran bosque urbano sin salida al mar

El proyecto (Con)fluir ha sido el elegido por el jurado del concurso de ideas formado por expertos, vecinos y la Autoridad Portuaria de València.

El Jardín del Turia ya tiene diseño para los degradados tramos finales del antiguo cauce. El denominado Parque de Desembocadura será una gran masa verde con agua, pasarelas y una playa fluvial en el encuentro con el recinto del puerto. La propuesta (Con)fluir ha sido la elegida como "la mejor y más completa" por el jurado del concurso de ideas convocado por el Ayuntamiento de València para terminar, tres décadas después, el plan del Jardín del Turia de Ricardo Bofill. Competía con otras cuatro finalistas: Ombra i riu, Verd Marí, Riu-diversitat y Sendes d’Aigua. El proyecto, aún sin plazo de ejecución, está cofinanciado por el Puerto de Valencia, que formaba parte del jurado junto con vecinos y expertos.

El nombre del diseño ganador ha sido desvelado esta mañana por el alcalde, Joan Ribó, y la vicealcaldesa, Sandra Gómez. (Con)fluir apuesta por recuperar "en un futuro" la salida al mar, ocupada actualmente por las dársenas y muelles del puerto. La recuperación de la desembocadura es una demanda de los vecinos de Natzaret y de la Federación de Asociaciones de Vecinos, a la que el puerto se ha opuesto condicionando incluso la financiación del proyecto. La salida al mar, que queda como reflexión pero no se contemplará en el proyecto definitivo, ha sido el punto más discutido por el jurado.

(Con)fluir propone así una gran masa verde en el tramo final del río, un espacio de baja calidad ambiental con función de desagüe en el que se acumulan aguas de mala calidad sobrantes del colector urbano. Para la depuración del agua, el otro gran reto del proyecto junto con la salida al mar, se plantea la creación de islas de fitorremediacion y biodiversidad conectadas con pasarelas de madera.

Planta del tramo final del jardín del Turia

Planta del tramo final del jardín del Turia / Hortensia García

En el encuentro del viejo cauce con Natzaret el proyecto apuesta por generar una zona deprimida a modo de playa fluvial inundable (en la que "por seguridad" no se permitirá el baño) y dos riberas con vegetación que actuarán además como barrera natural con la zona portuaria.

(Con)fluir plantea el tratamiento de los márgenes del río e incluye zonas de juego, un anfiteatro, rocódromos, miradores, colinas y embarcaderos. En el parque, a propuesta de los alumnos del colegio de Natzaret, se incluirá un espacio de juego ambientado en el naufragio de Gulliver. La regeneración del tramo final busca crear un espacio de encuentro, de confluencia para dar respuesta a la necesidad social, ambiental y urbana de culminar el Jardín del Turia.

El anfiteatro y escenario del Parque de Desembocadura

El anfiteatro y escenario del Parque de Desembocadura / Hortensia García

Juegos inundables

El diseño ganador combina distintos paisajes (ribera, mediterráneo, praderas) y espacios de juego inundables, dada la condición de colector de aguas pluviales del tramo final del río. La propuesta incide, en este sentido, en la necesidad de mejorar la calidad del agua desde el Azud del Oro, uno de los puntos de vertido del colector. Realiza, además, un estudio de la incidencia de posibles avenidas de lluvia sobredimensionado las áreas de inundación.

"Se trata de un proyecto de recuperación urbana pero también de reparación social por lo que la ciudad perdió con la ampliación sur del puerto"

El Parque de Desembocadura, con un presupuesto global de 35 millones de euros, se ejecutará en fases. La primera será la del tramo que va desde el puente de Astilleros hasta Natzaret, que costará 16,7 millones de euros, de los que el puerto aportará 13. El ganador del concurso, cuyo nombre se desvelará en 20 días, recibirá un premio en metálico de 12.000 euros. Además redactará el proyecto definitivo, dotado de un presupuesto de un millón de euros, y con un plazo de ejecución de ocho meses. "En un año y poco" estará el proyecto definitivo, ha explicado Sandra Gómez. Luego se licitará el proyecto, parte del cual se financiará con las cargas urbanísticas del PAI del Grao.

El diseño reactiva las conexiones directas entre los barrios de ambas orillas, llegando hasta la Punta. Plantea además la revisión y mejora del Puente de Astilleros, única vía de conexión actual de Natzaret con el resto de barrios del Marítimo, incorporando un recorrido peatonal que facilitaría la conexión con la dársena.

El alcalde, Joan Ribó ha destacado que el Parque de Desembocadura dignitica el barrio de Natzaret y aporta "más verde, más agua y mejores conexiones para los barrios del Marítimo". Sandra Gómez, por su parte, ha destacado que la regeneración de los tramos finales del antiguo cauce "es una actuación histórica y de gran envergadura". "Se trata de un proyecto de recuperación urbana pero también de reparación social por lo que la ciudad perdió con la ampliación sur del puerto". "Será una infraestructura verde que resolverá una deuda histórica con Natzaret".