Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Parque de Desembocadura acabará con los taludes de hormigón al final del viejo cauce del Turia

El puerto apoya la renaturalización de las riberas del viejo cauce pero impone la renuncia a la desembocadura natural

El hormigón del tramo final del antiguo cauce se eliminará

El hormigón del tramo final del antiguo cauce se eliminará / JOSE ALEIXANDRE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
València

Los taludes de piedra y hormigón del tramo final del antiguo cauce del Turia serán demolidos para eliminar obra dura dentro del proyecto del Parque de Desembocadura. La propuesta ganadora del concurso convocado por el Ayuntamiento de València para la ordenación y regeneración ambiental de los degradados tramos finales del antiguo cauce, que el alcalde, Joan Ribó, desveló hace dos semanas y que lleva por lema (Con)fluir, prevé que el Jardín del Turia acabe en un gran bosque urbano con agua, pasarelas y una playa fluvial en el encuentro con el recinto del puerto

La propuesta ganadora contemplaba la recuperación de la salida al mar, actualmente canalizada, si bien en aras del consenso el jurado, del que formaba parte la Autoridad Portuaria (reacia a recuperar la salida natural como demandan los vecinos) optó por dejarla fuera del proyecto. La eliminación del hormigón y la obra dura del tramo final del cauce del Turia, de titularidad portuaria, si forman en cambio parte del proyecto. «Se quitará todo el hormigón», apuntan fuentes de Alcaldía, que señalan que esta obra forma parte del proyecto.

Los actuales taludes de hormigón construidos por el puerto para canalizar el agua que llega hasta el recinto procedente de sobrantes del colector urbano y aguas pluviales se derribarán y se sustituirán por taludes naturales con vegetación y arbolado. La ciudad y la naturaleza «avanzará» sobre terreno portuario, cuando desde hace años ha sido a la inversa, lo que ha supuesto, entre otras, la pérdida de las playas de Natzaret, que ahora ganará una especie de playa fluvial. 

En el encuentro del viejo cauce con Natzaret el proyecto apuesta por generar una zona deprimida a modo de playa fluvial inundable (en la que "por seguridad" no se permitirá el baño) y dos riberas con vegetación en la zona donde ahora hay grandes e inaccesibles taludes de hormigón, similares a los del nuevo cauce, que actuarán además como barrera natural con la zona portuaria.

(Con)fluir propone así una gran masa verde en el tramo final del río, un espacio de baja calidad ambiental con función de desagüe en el que se acumulan aguas de mala calidad sobrantes del colector urbano. Para la depuración del agua, el otro gran reto del proyecto junto con la salida al mar, se plantea la creación de islas de fitorremediacion y biodiversidad conectadas con pasarelas de madera.

El concurso internacional de ideas del Parque de Desembocadura para la ordenación de los tramos finales del antiguo cauce del Turia contempla la recuperación ambiental de 245.000 m2 de superficie. El ámbito del concurso va más allá del Parque de Desembocadura (85.000 m2) propiamente dicho y abarca los dos tramos pendientes aguas arriba del puente de Astilleros, hasta l'Oceanogràfic, incluyendo así la ordenación del final de Alameda y el PAI del Grao. El presupuesto de la ejecución de los tramos finales del antiguo cauce, y la culminación con ello del Jardín del Turia que Ricardo Bofill proyectó hace tres décadas, asciende a 35 millones de euros de los que el puerto pagará casi la mitad (13,5) al ser propiedad portuaria la franja de suelo y la lámina de agua comprendida entre el puente de Astilleros y Natzaret.

El Parque de Desembocadura es fruto del convenio suscrito en 2018 por el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria de València para dignificar la frontera entre el puerto y la ciudad y forma parte, por otro lado, junto con la Ciudad Deportiva del Levante (95.000 m2) del plan especial zona sur 1 del Puerto de València (“plan Natzaret”).

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents