La Vigilia de la Virgen en la Plaza de Toros moviliza a parroquias de toda la Comunitat

La imagen peregrina preside uno de los actos más especiales con motivo del Centenario

Una cita para la familia diocesana de València en la Gran Vigilia

LMV

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

"Como el acceso no es con entradas no sabemos claramente cuánta gente acudirá, pero notamos que la gente está muy animada. Eso lo tenemos claro por los vicarios episcopales. Y aunque la mayoría procederán de València y los pueblos de cerca, también nos han informado que van a venir de muchas comarcas. Sabemos incluso que van a venir desde Alcoi. Hay mucha gente que lo ha organizado como excursión de día completo". La feligresía valenciana tiene una prueba de fe el próximo sábado. Porque asistir al Traslado o a la Procesión, y por supuesto al acto del Centenario de la Coronación, se suponen por devoción y por curiosidad. Pero la Viligia Diocesana es, mucho más, un acto de fe. Será el sábado, en un escenario poco habitual: la Plaza de Toros, y estará previdida por el nuevo arzobispo, Enrique Benavent. 

El Arzobispado se ha volcado con el acontecimiento y hasta ha editado un vídeo en el que el rector Melchor Seguí invita a asistir "para pasar una tarde con María en un lugar muy significativo: la Plaza de Toros. Para “para reflexionar, meditar, cantar, adorar, escuchar testimonios y, sobre todo, festejar a la Virgen de los Desamparados y adorar y alabar al Señor y, así, prepararnos para la gran cita del Centenario de la Coronación” 

Como si de un festival se tratara, habrá una apertura de puertas (a las seis y media), más de una hora antes del inicio del acto. 

A las 19.45 horas se producirá la entrada de la imagen peregrina (la original se reserva para la vigilia de la catedral, ya en la semana grande del centenario). Desde las ocho a las diez de la noche -es una vigilia limitada de tiempo- se ha organizado un acto litúrgico con dos partes: la primera, centrada en la Virgen, con el rezo de tres misterios del Rosario y la presencia de la imagen peregrina de la Mare de Déu; la segunda parte será la Adoración del Santísimo, para lo cual será trasladada a la Plaza de Toros la custodia procesional de la parroquia de San Jaime Apóstol, de Moncada.

En la primera parte habrá varios testimonios “para entender cada misterio del Rosario: el primero, sobre el dolor, ofrecido por una joven que sufre varias enfermedades; el segundo -coincidiendo además con la Jornada de Vocaciones-, sobre la vocación, lo compartirán un sacerdote diocesano y una religiosa de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados; y el tercero, relacionado con la vida, ofrecido por una mujer que pertenece al Proyecto Raquel”, explican desde la organización.

La segunda parte consistirá en la Adoración del Santísimo, con la lectura del Evangelio y una homilía a modo de reflexión por parte del Arzobispo seguida por un momento de silencio y adoración.

Estreno de una canción eucarística

Durante la visita se estrenará "Ven y Adora", una canción eucarística compuesta para la ocasión e interpretada por un coro diocesano también formado expresamente para este acto, compuesto por 30 voces, de distintos movimientos y realidades de la Diócesis, y religiosas de las Siervas del Hogar de la Madre, no dedicada a la Virgen, sino a Jesús en la Eucaristía.

La Gran Vigilia finalizará, tras la reserva del Santísimo, a las 22 horas, con una ofrenda final especial tras la cual la imagen procesional de la Virgen realizará una literal vuelta al ruedo y será devuelta en su “maremóvil” a la Basílica.