El arquitecto Carmel Gradolí firma el diseño del Parque de Desembocadura

"Somos conscientes de las agresiones que ha sufrido ese entorno en esos tres aspectos y por eso la propuesta incide en la reparación urbanística, social y ambiental"

Figuración del Parque de Desembocadura

Figuración del Parque de Desembocadura / A.V.

El diseño ganador del Parque de Desembocadura llevará firma valenciana. El arquitecto Carmel Gradolí y un amplio equipo formado por cinco profesionales de la arquitectura, un ingeniero, una bióloga y un paisajista y un especialista en políticas de género están detrás de la propuesta ganadora, que lleva por lema (Con)fluir, del concurso de ideas convocado por el Ayuntamiento de València para culminar el tramo final del Jardín del Turia. La propuesta combina distintos paisajes (ribera, mediterráneo, praderas), incluye espacios de juego inundables y propuestas de depuración del agua del tramo final del río, uno de los grandes retos del proyecto. La propuesta incide, en este sentido, en la necesidad de mejorar la calidad del agua desde el Azud del Oro, uno de los puntos de vertido del colector. Realiza, además, un estudio de la incidencia de posibles avenidas de lluvia sobredimensionado las áreas de inundación.

El Parque de Desembocadura, con un presupuesto global de 35 millones de euros, se ejecutará en fases. La primera será la del tramo que va desde el puente de Astilleros hasta Natzaret, que costará 16,7 millones de euros, de los que el puerto aportará 13. Gradolí y su equipo recibirán un premio en metálico de 12.000 euros. Además redactarán el proyecto definitivo, dotado de un presupuesto de un millón de euros, y con un plazo de ejecución de ocho meses"En un año y poco" estará el proyecto definitivo, ha asegurado la vicealcaldesa, Sandra Gómez. Luego se licitará el proyecto, parte del cual se financiará con las cargas urbanísticas del PAI del Grao.

"Se trata de un proyecto de recuperación urbana pero también de reparación social por lo que la ciudad perdió con la ampliación sur del puerto"

(Con)fluir reactiva las conexiones directas entre los barrios de ambas orillas, llegando hasta la Punta. Plantea además la revisión y mejora del Puente de Astilleros, única vía de conexión actual de Natzaret con el resto de barrios del Marítimo, incorporando un recorrido peatonal que facilitaría la conexión con la dársena.

El Parque de Desembocadura dignificará el barrio de Natzaret y aportará "más verde, más agua y mejores conexiones para los barrios del Marítimo", ha anunciado el alcalde. Sandra Gómez, por su parte, ha incidido en que es "un proyecto de recuperación urbana pero también de reparación social por lo que la ciudad perdió con la ampliación sur del puerto". "Será una infraestructura verde que resolverá una deuda histórica con Natzaret".

Equipo multidisciplinar

El equipo ganador del concurso de ideas del Parque de Desembocadura lo forman además de Carmel Gradolí (que también coordina el equipo ganador del concurso de ideas del Jardín de Trini Simó en el antiguo solar de Jesuitas), los arquitectos Arturo Sanz, Adrián Torres, Fran López y Mar Fernández. El equipo, mayoritariamente valenciano, lo integran también el ingeniero de caminos Álvaro Zumelaga y los paisajistas Paola Sagalli y Sergio Sangalli.

Para la redacción de la propuesta se han tenido en cuenta, explica Gradolí, cuestiones ambientales, urbanas y sociales. "Somos conscientes de las agresiones que ha sufrido ese entorno en esos tres aspectos y por eso la propuesta incide en esa triple reparación".