Natzaret marcha por una desembocadura del Turia sin contaminación
El Consejo de Alumnos entrega un estudio al alcalde que evidencia los problemas de contaminación por aguas residuales y falta de oxígeno. El alcalde asegura que la situación ha mejorado y ya está en marcha el futuro Parque de Desembocadura
H.G.
Decenas de escolares, docentes, vecinos y representantes de colectivos ciudadanos del barrio de Natzaret han marchado esta mañana con pancartas con el lema "Som Riu" desde el barrio hasta la plaza del Ayuntamiento para reclamar la descontaminación del agua del tramo final del viejo cauce del Turia, convertido desde hace años en vía de evacuación a cielo abierto de aguas sobrantes del colector y pluviales. La regeneración del tramo final del río es una reivindicación histórica del barrio, que en los años 80 perdió su playa por la expansión del puerto, que años más tarde ocupó también la antigua desembocadura.
El alumnado de los colegios de Nazaret y de la Escuela Popular Natzaret (FPA) junto a todas las entidades que trabajan con la Infancia en el barrio han convocadola marcha que ha recorrido el antiguo cauce del río hasta el Ayuntamiento de València. Los organizadores de la manifestación han llevado a cabo un estudio de la contaminación del río a su paso por el barrio que han entregado al alcade, Joan Ribó.
El alcalde y la concejala del Ciclo del Agua, Elisa Valía, se han reunido a pie de plaza con los manifestantes. Joan Ribó ha agradecido la preocupación del Consejo de Alumnos por el estado del río y recordó que el Ayuntamiento de València "está trabajando ya en la recuperación del tramo final del Turia" impulsando un proyecto de recuperación ambiental como es el futuro Parque de Desembocadura.
"He visto los datos del estudio que evidencian que la biorremediación que se ha llevado cabo en los últimos años ha funcionado y ha habido un cambio importante". "Aunque sigue habiendo problemas, la mortandad de peces ya no existen y los malos olores tampoco se dan ya". "Quedan problemas en los que se tiene que trabajar", ha dicho el alcalde. El Parque de Desembocadura, en fase ahora de redacción del proyecto de ejecución tras la elección del diseño ganador del concurso de ideas, será "un proyecto fundamental para el barrio".
"El agua ha mejorado y ya no hay mortandad de peces ni problemas de malos olores"
La concejala del Ciclo del Agua, Elisa Valía, por su parte ha destacado que el ayuntamiento trabaja en soluciones provisionales para mejorar la calidad del agua. "El río no ha estado tan bien en la vida", ha asegurado la concejala socialista. "Se está manteniendo la zona en condiciones bastante aceptables mientras llega el proyecto definitivo del Parque de Desembocadura".
Análisis en los laboratorios de los colegios
En el estudio se han analizado los datos experimentales recopilados durante los meses de noviembre diciembre y enero. Para determinar la calidad del agua actual del río, los alumnos han planificado tres muestreos y se han realizado las determinaciones experimentales en el laboratorio de los centros educativos del barrio de Nazaret.

Alumnos y docentes en la movilización por un rio limpio / Hortensia García
Natzaret, cuya playa desapareció en los años 80 por la expansión del puerto de València, lleva años reclamando mejoras ambientales, urbanísticas y sociales para el barrio. La contaminación del tramo final del río es una de las grandes reivindicaciones del barrio. El Ayuntamiento de València ha convocado un concurso de ideas para la regeneración del tramo final del cauce y la construcción de un gran Parque de Desembocadura que dignifique la frontera del barrio con el puerto industrial. El parque está ahora en fase de proyecto.
El estudio de contaminación del río que ha presentado el Consejo de Alumnos de Natzaret quiere poner en evidencia la mala calidad del agua en esta zona del cauce antiguo del río.
Los análisis realizados por los escolares han demostrado la presencia de bacterias coliformes en algunos de los puntos analizados es un posible indicador de un aporte de aguas fecales al río y por lo tanto un indicador de la posible presencia de patógenos en el agua. La presencia de los vertidos de aguas pluviales proveniente de la red unitaria de saneamiento contienen agua residual, afirman las conclusiones del estudio.
El informe señala los puntos negros de la contaminación del río. Asegura que existen bajas o nulas concentraciones de oxígeno disuelto en algunos puntos del río. Este descenso de la concentración de O2 será debida a la degradación de la materia orgánica. Además de la materia orgánica biodegradable (DBO) presente en el agua, el problema está también en el sedimento y la materia orgánica acumulada.
Los bajos niveles de O2 generan problemas de mortandad de peces y de otras especies además de problemas de malos olores que pueden afectar a la población debido a la descomposición anaerobia de la materia orgánica. Este problema es más grave en los meses de verano en los que la temperatura del agua debe ser mayor, ya que, la velocidad de degradación de la materia orgánica por parte de los microorganismos crece exponencialmente con la temperatura.
Por otro lado, concluye el estudio, la elevada concentración de nitratos y fosfatos pueden conducir a problemas de eutrofización. Se han observado en determinadas épocas del año la proliferación de fitoplancton y de algas. Esto se traduce en la problemática ambiental asociada a la eutrofización: ruptura del equilibrio ecológico y disminución de la biodiversidad, y sobre todo, problemas asociados de nuevo a variaciones bruscas del oxígeno disuelto que pueden generar situaciones de anoxia por la noche y de nuevo también posibles malos olores.
