Catalá: "Se han acabado las Supermanzanas"

La alcaldesa anuncia que el modelo urbanístico se modificará "porque lo que se había hecho son plazas pintadas en el suelo"

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Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

"Se han acabado las supermanzanas". Así de contundente ha sido la alcaldesa, María José Catalá, para finiquitar el concepto de las reformas urbanas puestas en práctica en las dos pasadas legislaturas, consistentes en la pacificación de determinados espacios urbanos mediante la reducción de las calzadas, así como sus límites de velocidad, junto con elementos urbanos. Ese modelo, en palabras de la nueva autoridad municipal, se va a modificar. "Me parecen plazas pintadas en el suelo. Nunca me han parecido una buena opción. Prefiero una plaza bien hecha, atractiva, con un proyecto bonito. No acabo de entender cómo al Partido Socialista le parecen aquí una buena opción y en Barcelona asfaltan las superislas de Ada Colau". 

A lo largo de los últimos años habían empezado a ponerse en práctica este modelo con la reordenación de la Petxina, en la zona de las calles Literato Gabriel Miró, Erudito Orellana, Gran Vía de Fernando el Católico, Juan Llorens, Padre Rico, Palleter y Calixto III y que fue inaugurada el pasado mes de marzo. Desaparecieron los aparcamientos y los carriles dobles, pasando a ser ocupado por mobiliario urbano y marcas en el asfalto para delimitar las zonas ganadas por el peatón. Una fórmula similar, pero a tamaño muy pequeño, se llevó a cabo, dentro del urbanismo táctico, en el cruce de Pérez Galdós con Jesús, que se peatonalizó sobre el mismo asfalto, incorporándole una pérgola. 

Catalá ha pasado de anunciar su reversión -cosa que la asociación de vecinos pidió que no se llevara a efecto- a darle, literalmente, "una pensada". "Estamos observando cómo funciona porque no somos de tirar el dinero a la basura y deshacer por deshacer. Pero éste No es mi modelo y no va a haber más. Para eso diseño una buena plaza, con parque infantil, con arbolado, zona de descanso... ese es mi modelo. Pero lo de la Petxina ha costado 800.000 euros. No es una actuación barata. Si podemos mejorarla un poco, la mejoraremos, pero no volverán a ser como ésa. No me gusta". 

Esto significa que la "pensada" será para otros dos espacios que estaban ya en proceso: en La Roqueta (los alrededores de la iglesia del mismo nombre, el mercado y el entorno de Convento Jerusalén) y Orriols (su zona este, limitando con el "pueblo viejo", incluyendo el célebre muro con escalones). 

La maquinaria, trabajando en Marques de Zenete

La maquinaria, trabajando en Marques de Zenete / M. Domínguez

Deterioro en el jardín junto a la calle asfaltada

Deterioro en el jardín junto a la calle asfaltada / M. Domínguez

El antiguo adoquinado emerge en las obras

El antiguo adoquinado emerge en las obras / M. Domínguez

Reasfaltado en La Roqueta

Estas manifestaciones las ha hecho durante la visita a los trabajos de asfaltado de calles en el barrio de la Roqueta. Dentro del programa de pavimentado de calles, le tocaba el turno a la calle Marqués de Zenete. Algo que es un clásico de los veranos "y esta vez nos pilla terminándolo. Hacer las actuaciones en verano nos permite molestar menos y que la gente se lo encuentre al regreso. Lo haremos todo el año, pero especialmente cuando molesten menos". 

Esta tanda es un proyecto de un millón de euros en zonas especialmente deterioradas. "Es un proyecto que diseñamos de forma urgente y es el principio de una dinámica permanente, en el que iremos aprobando pequeñas actuaciones de temas básicos. Hoy el asflatado, mañana, la poda y al otro los parques". A la vez, aseguraba que "estas visitas nos permite también contemplar qué cosas más se necesitan en la zona". Sin ir más lejos, el jardincito resultante del cruce de Jesús y San Francisco de Borja, que se encuentra en muy mal estado. 

El antiguo adoquinado emerge

El asfaltado estuvo precedido de la retirada de algunos coches por la grúa, aunque es cierto que, por lo menos, una de las señales que anunciaban el corte de calle estaba mal rotulada, al permutar los ordinales (9 y 4 en lugar de 4 y 9) del día y el mes. 

Las labores, que lleva a cabo Pavasal, han permitido como paso inicial volver a sacar a la luz el adoquinado que tenía esta zona de la ciudad como pavimento, antes de que llegara la uniformidad del asfalto.